El primer duelo del año, el enésimo del siglo

i. tylko MADRID / COLPISA

DEPORTES

El Real Madrid recibe al Barcelona en cuartos de final de la Copa.

18 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Un clásico con sabor a final anticipada. Los dos colosos del fútbol juegan hoy en el Bernabéu la primera parte de la eliminatoria de cuartos de final de la Copa del Rey. El primer gran duelo del 2012, el cuarto de la temporada (dos en la Supercopa y uno en la Liga) y el octavo en menos de un año.

Mourinho y Guardiola no reservarán nada, aunque para ambos el torneo es el tercer objetivo del año, muy por debajo de la Liga y la Liga de Campeones, en la que pueden volver a verse las caras. Al menos, al que pierda le quedará el consuelo de saber que puede llegar más descansado al tramo definitivo de la temporada.

Ni uno ni otro se presentan en el mejor momento de la temporada, como sucedió antes del choque liguero del 10 de diciembre (1-3 para el Barcelona). Así, el Madrid apeló a la épica para remontar en Mallorca, el pasado sábado, y en Copa sufrió para apear en octavos al Málaga. Tampoco el Barça ha estado muy fino. El Espanyol le arañó un empate y el Betis lo puso en grandes aprietos.

Posee una suculenta ventaja de cinco puntos en la Liga, pero el Madrid examina la ansiedad ante un rival que le tiene tomada la medida en el Bernabéu. En la era Mourinho, el Madrid solo ha superado al Barça en la final de Copa de la campaña pasada. Y Guardiola no ha perdido como entrenador en el Bernabéu.

Estudia el técnico portugués un sistema con un once condicionado por las bajas y la situación de Di María, que sufrió una contractura en el penúltimo entrenamiento, y de Pepe, entre algodones por una contusión. Mourinho ha escondido su plan y ayer ni siquiera facilitó la convocatoria. La ausencia por sanción de Arbeloa y por lesión de Khedira son un quebradero de cabeza para un técnico que debe decidir si ir a por el Barcelona o esperarlo con un planteamiento defensivo pensando en la vuelta. La última vez que jugó de tú a tú al Barcelona, en Liga, el madridismo volvió a marcharse cabizbajo de Chamartín. Con trivote y Pepe en el medio, ganó la Copa, pero no le fue bien después. Tampoco es descartable un equipo con tres centrales, aunque los más osados reclaman la presencia conjunta de Higuaín y Benzema.

Los focos apuntarán a Cristiano Ronaldo y a Messi, cuyas actuaciones son antagónicas en los clásicos. El portugués solo ha marcado tres veces en trece enfrentamientos contra el Barça y lo cuestiona un sector de su afición, que le silbó por no celebrar su último tanto en el Bernabéu.

El Barça tampoco andra sobrado de jugadores, pero promete ser valiente. Sabe que resulta clave marcar fuera. Entre lesiones, el traspaso de Maxwell y la marcha de Keita a la Copa de África, a Guardiola le quedan quince jugadores de la primera plantilla. El de Santpedor siempre se guarda alguna novedad táctica, pero lo normal es que repita con los once que ganó en el último duelo liguero, con la excepción de Pinto en lugar de Valdés. Pese a que su presencia genera debate y a que la única derrota del Barça de Guardiola frente al Madrid fue con el gaditano, el técnico catalán no cambiará su idea.