De Lucas ve los duelos directos como la clave
01 feb 2012 . Actualizado a las 11:27 h.Las teorías de Darwin también se podrían aplicar al fútbol. De hecho, en la Segunda División estamos asistiendo en este momento a la concreción de un proceso selectivo. Buena prueba de ello es que el Celta ha sumado 17 puntos de los veintiuno posibles en las últimas siete jornadas, sin conocer la derrota ni recibir un solo gol en la última media docena de partidos, alimentando la posibilidad de un récord doméstico para el guardameta Yoel. Pero, incluso con estos excelentes registros, no ha conseguido ocupar uno de los dos puestos del ascenso directo, ni tampoco alejar al pequeño grupo perseguidor para los play off. Si se tratase de una carrera ciclista, se podría decir que el pelotón está trabajando muy fuerte y los que consigan superar los próximos repechos (el Celta tiene ahora dos partidos seguidos en casa) se situarán en la mejor de las posiciones para acometer la disputada etapa final de la llegada a meta, sin descartar que se resuelva al sprint, pero entre un minúsculo grupito de privilegiados. ¡La pájara! Ni mentarla en Balaídos.
El centrocampista y polivalente atacante céltico Quique de Lucas es muy consciente de lo mucho que se juega su equipo tanto en el partido del próximo sábado (18.00 horas) ante el Murcia como cuando reciba al viernes siguiente al Recreativo. «Sabemos de la dificultad para ganar estos dos partidos de casa, pero tenemos la suficiente autoestima para encararlos positivamente. Estos puntos nos pueden posicionar arriba», afirmó ayer, tras el entrenamiento realizado en A Madroa.
La buena racha del Celta tiene otra clara lectura para De Lucas: «Lo que nos está diciendo es que, a pesar de llevar un porcentaje muy alto de puntos, con un promedio de campeón, no hemos conseguido situarnos en las dos primeras posiciones. Esta circunstancia también nos tiene que hacer pensar en que el margen de error va a ser mínimo, porque los dos primeros no pierden, pero tampoco nos alejamos definitivamente de los perseguidores. Esto demuestra una gran igualdad en el campeonato. Seguro que nos aguardan partidos de alto voltaje», argumentó.
Tiene muy claro que «los enfrentamientos contra los rivales directos van a ser duros y marcarán las diferencias». «Pero veo a mi equipo con mucha energía. Ahora nos está tocando ganar los partidos con menos brillantez, aunque al final es lo que queda. Quizá en alguna ocasión jugamos un poco a la italiana», explicó.
Acerca del próximo rival, en el que militó dos temporadas, dijo que «está consiguiendo buenos resultados, además en campos donde no partía como favorito, pero los solventó».