El gol, un tema permanente

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

DEPORTES

Cuatro años jugando al fútbol, sin marcar un gol, no resulta normal. Por ello lo destacaba ayer este periódico, abriendo la sección de Deportes con una fotografía del deportivista Borja que aparecía celebrando jubiloso su gol, que abrió al Deportivo el camino para la victoria sobre el Córdoba por 2-0. Cuatro años sin un gol que llevarse a la cuenta particular parece difícil, sobre todo cuando su puesto no es el de portero.

En el fútbol, el gol es lo máximo en los dos terrenos: en la victoria, y también en la derrota. En el primero de los casos, ese balón que impulsado por un jugador de tu equipo rebasa la línea de meta, provoca un estallido de júbilo no solo ente los seguidores que están en el campo, sino que esa jubilosa manifestación la viven al mismo tiempo los miles, o millones, de incondicionales que, a través de los medios, siguen la marcha del partido. Esto sucede cuando el gol es a favor. No parece necesario señalar lo que esos aficionados sienten cuando el gol significa la derrota de su equipo.

El gol es un tema de actualidad permanente en el fútbol de cada día, aunque Borja hubiese esperado cuatro años para celebrar el suyo.