Cuestión de mentalidad y juego

DEPORTES

19 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

En diez se suele iniciar una cuenta atrás. Al Celta le queda nueve y cuarto. La derrota del derbi puede generar dudas en un equipo joven, con mucha sangre patria. Tras perder en Riazor, pese a que Herrera diga que salió reforzado, cayó en casa ante el Hércules y perdió luego en Barcelona. Y ese margen, que luego supo recuperar, no lo tiene ahora. El Celta debe aparcar el lamento, la presión, los fantasmas del pasado, las cuentas de la lechera y las zarandajas para dedicarse solo a jugar al fútbol. A mejorar determinados desajustes defensivos que le han pasado factura. A recobrar la solidez y el apoyo entre líneas para evitar que el equipo vuelva a romperse en dos sobre el césped. Con los laterales vendidos. Con un ritmo diésel. Con la concentración temblando. Con errores en la definición. Ya no hay tiempo para rotaciones ni para experimentos.

Se pueden tomar iniciativas para llenar las gradas de Balaídos. Bienvenidas son. Podemos escribir literatura, estadísticas y paños calientes. Pero, al final, lo que dictará sentencia será la mentalidad y el juego de los que han llegado a la cuenta atrás dependiendo de sí mismos. En Alicante empieza a cocerse un ascenso. Tic tac.