Un clásico siempre «azzurro»

Wolfgang Jung KIEV / DPA

DEPORTES

Alemania nunca ha ganado a Italia en una competición

26 jun 2012 . Actualizado a las 13:07 h.

El Italia-Alemania de la semifinal de la Eurocopa del próximo jueves es un clásico teñido siempre de azzurro. En siete partidos disputados entre ambos equipos en grandes campeonatos -incluida la final de un Mundial-, los alemanes nunca lograron una victoria.

Alemania quiere terminar con esa maldición que le persigue desde el 31 de mayo de 1962. Aquel día se enfrentaron por primera vez en una competición. Era la fase de grupos del Mundial de Chile y el partido acabó 0-0, el primero de los cuatro empates registrados. El resto fueron victorias italianas; la última en las semifinales del Mundial de Alemania 2006, cuando el equipo liderado entonces, igual que ahora, por Pirlo eliminó en Dortmund a los anfitriones del torneo con un 2-0 camino de su cuarto título mundial. En esta ocasión, los alemanes quieren revancha y son favoritos. «Han llegado a semifinales sin problemas», aseguró Pirlo tras derrotar el domingo por penales a Inglaterra en cuartos, «pero sigue siendo una semifinal. Y nosotros también estamos ahí».

«Tenemos un fuerte espíritu de equipo», advirtió su compañero De Rossi, que junto a Pirlo, Barzagli y Buffon son los cuatro supervivientes del campeón del 2006. «Si nos hubieran eliminado, habría sido una pena», tanta como la que sintió la Alemania de Rummenigge y Breitner el 11 de julio de 1982 en el Santiago Bernabéu, en la final del Mundial de España, cuando la Italia de Paolo Rossi la derrotó por 3-1 para levantar su entonces tercer título mundial. Las dos imágenes que pasaron a la historia en aquella final fueron la cara de incredulidad de Tardelli al marcar un gol en la final y la celebración del octogenario presidente Sandro Pertini en el palco con el 3-0 de Alessandro Altobelli a los 81. El tanto de Breitner a cinco minutos del final fue pura anécdota. También fue un duelo memorable el que enfrentó a las dos selecciones en la semifinal del Mundial de México 1970, el 17 de junio en la capital azteca, cuando Italia se impuso por 4-3 en un partido épico que se decidió en la prórroga y que terminó con Beckenbauer jugando el tiempo extra con el brazo en cabestrillo a causa de un hombro dislocado.

En los 30 partidos disputados entre las dos grandes potencias europeas, que suman siete títulos mundiales, Alemania ganó siete y perdió 14, pero nunca pudo con Italia en una gran competición. El jueves, en Varsovia, la dinámica Alemania de Löw quiere terminar con la maldición. «Lo que sucedió en el pasado no cuenta para nosotros», dijo hoy el centrocampista alemán Mesut Özil.