Federer, que sufrió ayer molestias en la espalda durante el encuentro de octavos de final de Wimbledon frente al belga Xavier Malisse, afirmó tras el choque que sus dolores «se van tan rápido como llegan». «No estoy preocupado, de verdad. He sufrido dolores en la espalda durante años y sigo rondando por aquí», señaló el suizo, que pasó dificultades en algunos tramos del choque para superar a su rival (7-6 (1), 6-1, 4-6 y 6-3) y se ausentó de la pista durante varios minutos para recibir atención médica.
El número tres del mundo, que convive en su parte del cuadro con Djokovic, número uno, se enfrentará en cuartos de final al ruso Youzhny, cabeza de serie número 26 del Grand Slam sobre hierba. «Ahora tengo un día y medio (para recuperarme), y eso es bastante tiempo. Dos noches descansando bien y estaré al cien por cien el miércoles (por mañana)», dijo Federer, que achacó sus molestias a los «dos días sin jugar» desde su último encuentro frente al francés Benneteau, así como al viento que soplaba al suroeste de Londres.
El suizo lamentó las «duras condiciones» en las que se jugó un choque que tuvo que interrumpirse durante cuarenta minutos por la lluvia: «Hacía mucho viento, frío, hubo un retraso por la lluvia y tenía esas molestias en la espalda. Obviamente me costó encontrar el ritmo», se lamentó. Federer, seis veces campeón en el All England Club, se enfrentará en cuartos a un jugador al que ha ganado en cada una de las trece ocasiones en las que se han enfrentado. Djokovic, vigente defensor del título, derrotó con facilidad al serbio Viktor Troicki por 6-3, 6-1 y 6-3 en una hora y 30 minutos y selló así su pase a los cuartos de final.
En el cuadro femenino, la número uno y reciente campeona en Roland Garros, Maria Sharapova, quedó eliminada del torneo después de caer en octavos de final ante la alemana Sabine Lisicki por 6-4 y 6-3. La rusa perderá el número uno del mundo.