Pablo Cacheda, David Chapela y Víctor Rodríguez inician hoy el Europeo júnior con España
05 jul 2012 . Actualizado a las 06:00 h.«Mi rol ha cambiado porque antes el central titular era Ariño, ahora mi protagonismo será mucho mayor»
«Llegamos en un gran momentos, nos marcamos el objetivo de luchar por las medallas, pero queremos el oro»
«Estoy muy ilusionado, porque este torneo es una inmejorable oportunidade para darse a conocer»
La crisis azota los cimientos del balonmano español. Los mejores jugadores emigran a Alemania, Francia u otros países del Este en busca de un contrato que en la Asobal nadie puede ofrecer. La mayoría de los clubes se verán obligados a tirar de la cantera la próxima temporada; otros como el Torrevieja ya han renunciado a su plaza en la máxima categoría. Es el momento de la nueva generación de oro del balonmano, la del 92. El Campeonato de Europa que comienza hoy en Turquía es su gran escaparate. Y ahí estarán tres gallegos: Pablo Cacheda, Víctor Rodríguez y David Chapela.
La selección española júnior ya se encuentra en Eskisehir, la ciudad turca donde disputará la primera fase del Europeo. El equipo dirigido por Alberto Suárez llega al torneo con la etiqueta de favorita, después de ganar la prestigiosa Sympany Cup en Suiza. Allí derrotó a las potentes Alemania y Francia, además de a la anfitriona. Pero el seleccionador español prefiere eludir ese papel: «Hay un grupo de cinco o selecciones que estamos muy cerquita. Las clásicas como Alemania, Dinamarca, Croacia, Suecia o Francia serán nuestras principales rivales. No somos favoritos, pero si algo ha hecho esta generación es competir muy bien, lo llevan en la sangre».
Al técnico del Gijón Jovellanos no le falta razón. El palmarés de esta generación asusta: un subcampeonato del Mundo, un subcampeonato de Europa, dos Campeonatos Mediterráneos, una Copa Latina, un Torneo Escandiberico. «No sé si es la mejor generación que ha dado el balonmano español en cuanto a jugadores, pero en cuanto a resultados no hay dudas. Han estado en la final de todos los torneos importantes que han disputado. Es una generación que al principio no apuntaba mucho, pero a base de esfuerzo ha salido para adelante», explica Alberto Suárez.
Pablo Cacheda, que ha sido nombrado mejor debutante de la Asobal, es el cerebro de este equipo. El central del Octavio ha desplazado al azulgrana Aitor Ariño al extremo. Ahora es él el que marca el ritmo de juego en ataque. «Con su estatura, pocos pensábamos que llegaría al nivel que está ofreciendo ahora mismo. Es el mago de la selección, un jugador importantísimo en el día a día porque transmite ese espíritu ganador que lo caracteriza a sus compañeros», apunta el seleccionador.
«Mi rol ha cambiado porque antes el central titular era Ariño. En este campeonato mi protagonismo será mucho mayor», admite el lalinense. Muchos ojos estarán centrados en él. Cacheda está en la agenda de muchos clubes, como el Valladolid o el Ademar León. «Nuestro objetivo es alcanzar las semifinales para ampliar nuestra leyenda. Alemania, Francia, Suecia y Dinamarca serán las rivales a tener en cuenta», apunta.
España debutará hoy frente a Turquía. Al día siguiente jugará contra la República Checa y el domingo finalizará la fase de grupos contra Noruega. «Llegamos en un gran momento. Nos marcamos el objetivo de luchar por las medallas. Queremos el oro», indica David Chapela.
El lateral del Teucro tiene un rol muy definido en este grupo. Es el sustituto habitual de Alex Dujhsebaev en el lateral derecho a pesar de que él es diestro. «Es un jugador necesario en cualquier equipo. Nunca va a sacar sobresaliente en nada, pero tampoco suspenderá en nada. Siempre obtendría un seis o un siete en todo. Es una pieza básica por su polivalencia. Lo compararía con Demetrio Lozano», destaca el seleccionador.
De los tres gallegos, el más joven en la selección es Víctor Rodríguez. «Lo descubrimos hace un año y medio en una concentración en Alcobendas», desvela Alberto Suárez. El lateral del Seis do Nadal se estrenará en un Europeo: «Estoy muy ilusionado porque este campeonato es una inmejorable oportunidad para darse a conocer», comenta el jugador vigués. «Es un gran defensor y un jugador de equipo. Ha crecido mucho este año. Lleva cinco partidos sólo como internacional pero en Turquía tendrá muchos minutos», asegura Alberto Suárez, quien cree que la crisis que atraviesa el deporte español se ha convertido en la mejor aliada de los jóvenes.
«Tendrán más fácil llegar arriba y asumir una mayor responsabilidad en sus equipos, aunque con el poco dinero que se va a pagar ahora también será complicado exigirle que se dediquen profesionalmente al balonmano», adelanta el seleccionador.
A Cacheda ya le ha tocado asumir esos galones; David Chapela y Víctor Rodríguez aún no han dado el salto a la Asobal, pero un buen papel en este Europeo le puede abrir sus puertas.