«Es un señor coche»

l. moinelo A CORUÑA / LA VOZ

DEPORTES

CESAR QUIAN

Lo mira y no lo toca, por si la suerte lo vuelve a visitar. Juan Castro-Rial pasea el A3 que nunca pensó que podría tocarle y que acabó cediendo a su hijo. Ahora no le importaría que le cayera un A1. Por eso ni lo roza. No vaya a ser que sea gafe.

13 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Atardece en O Portiño, uno de los rincones mágicos de A Coruña. Al final de la estela soleada que proyecta el mar, dos Audis se confiesan. El A1 con el que he recorrido Galicia le dice cosas al A3 que salió un día de un ejemplar de La Voz y que ha hecho en cuatro años muchos kilómetros. Juan Castro-Rial, el afortunado agente de seguros que se embolsó el deportivo rojo, posa para la foto:

-¡Apóyese en el coche negro!

Pero Juan prefiere hacerlo en el suyo:

-Esto es como la Eurocopa, si se toca da mala suerte.

Pícaro y supersticioso, nuestro hombre oposita a otro Audi, como decenas de miles de lectores de La Voz. Entre tantos, a Juan le tocó uno. Desde luego, ni se lo creía: «Fue curioso, porque yo pensaba que habría miles de papeletas iguales. Y lo pensaba igual cuando salió premiada. Lo vi por la mañana pero no llamé. No pensaba que me pudiera tocar. No dije nada en casa, pero por la tarde, antes de ir a la oficina, pensé que por qué no me iba a tocar. Y fue que sí». No cabe duda de que el coche estaba allí para él. Se ríe al recordarlo. Ahora, seguramente, confía algo más en su suerte, por eso no toca el coche con la mano, prefiere que le toque el coche a él.

Juan es uno de esos ganadores que estaba pensando en renovar vehículo cuando La Voz le tocó con su varita Audi: «El que tenía no me habría aguantado más de tres meses». Pero el A3 llegó a la vez que su hijo, que regresaba de estudiar en el extranjero y, claro, no tenía coche. Así que, finalmente, Juan tuvo que comprar coche, pero al menos su hijo se encontró empezando una nueva vida con un deportivo rojo, que no es mala forma de empezar.

Juan, aunque solo lo guíe de vez de vez en cuando, es un fan del Audi: «Muy cómodo y muy fiable. Es un señor coche», afirma con un gesto que llena la palabra de significado, probablemente apoyado en una dilatada experiencia profesional. Me pide que haga constar la amabilidad y eficacia del servicio técnico del concesionario y, como ven, le doy el gusto. No es para menos, si tenemos en cuenta que Juan es un suscriptor que ni se acuerda cuándo empezó a relacionarse con La Voz: «Yo soy de los que leen de arriba abajo. No le sabría decir qué sección me gusta más. Las leo por igual». Como ya quedó de manifiesto con su apuesta por no tocar el A1 Attraction 1.2 con el que le he ido a entrevistar, Juan explica que sigue jugando: «Pero no me va a tocar, obviamente». Otra fórmula de supersticioso. Decir que no para que sea que sí. Al fin y al cabo, seguro que a Juan le hubiera gustado disponer un poco más del premio. Si le toca el segundo, ya no tendría a quién cedérselo, así que hoy estará atento al sorteo («El otro día me quedé a uno») y mañana buscará la nueva cartilla que La Voz entregará para optar al quinto Audi de este verano.