Las «chapuzas» de los Juegos Olímpicos

Francisco Balado Fontenla
F. Balado LA VOZ

DEPORTES

PAUL HACKETT

Desde los militares en la grada hasta el apagado del pebetero, pasando por el chispazo en el paralelo 38

12 ago 2012 . Actualizado a las 21:32 h.

La llama olímpica agoniza. Simboliza el punto y final a los Juegos de Londres, o el inicio de la cuenta atrás para Río 2016. Cuestión de gustos. Pero, si Barcelona fue una explosión de alegría, Atlanta un negocio rentable, Sydney un ejercicio de tolerancia e integración, Atenas un viaje a los orígenes y Pekín un alarde de recursos, Londres corre el riesgo de pasar a la historia por alguna de sus «chapuzas».

1) El día de la inauguración, una joven se acopló a la delegación de la India para desfilar por el tartán. Simplemente pasaba por allí, pero saludó a la grada con la misma ilusión que los deportistas.

2) Los tensitas padecieron un insufrible baile de horarios y de pistas. Incluso David Ferrer tuvo que pedir a su fisioterapeuta que se pusiese a los fogones para que le cocinase pasta, alimento que fue incapaz de conseguir a través de la organización.

3) El lamentable aspecto de algunos recintos, especialmmente en deportes minoritarios y durante la primera semana, debido al precio de las entradas. Pero el remedio fue peor que la enfermedad. Las primeras filas de los pabellones estaban abarrotadas de militares en acto de servicio.

4) El volei playa fue todo un éxito en las gradas. Cervezas, poca ropa, cheerleaders recién llegadas de Canarias con un protagonismo desorbitado y música de Benny Hill. Todo para amenizar el ¿deporte?

5) Londres tuvo la suerte de contar con el mejor cartel de la historia para la carrera de 100 metros lisos. La prueba reina. El minuto de oro. En la salida, en el momento de máxima concentración (un nulo es suficiente para la eliminación), cayó una botella de cerveza a un par de metros de los corredores.

6) El tema de la llama olímpica rozó el ridículo. Hubo que apagar el fuego para trasladar el pebetero a un rincón. Se encargaron de volver a encenderlo un miembro del COI y un obrero que participaba en la mudanza, ambos subidos a una grúa.

7) Por primera vez en la historia, el pebetero y el fuego olímpico no se veían desde fuera del estadio.

8) Desde la capital británica se encendió una chispa que activó todas las alarmas del paralelo 38, una de las zonas más tensas del planeta. La selección de fútbol femenina de Corea del Norte amenazó con retirarse de la competición. Y es que en la presentación del equipo sus caras aparecían acompañadas de la bandera de Corea del Sur. Incluso David Cameron, primer ministro británico, tuvo que pedir disculpas.