Los timoneles del Obradoiro

M.G. REIGOSA / A. MOSTEIRO SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

Rafa Luz llega desde Alicante.
Rafa Luz llega desde Alicante. álvaro ballesteros< / span>

Un veterano y dos veinteañeros se repartirán los minutos al volante

27 ago 2012 . Actualizado a las 12:23 h.

El Obradoiro que viene es muy distinto al de la temporada que se fue, en todas las demarcaciones. También en la del base, pese a la continuidad de Andrés Rodríguez. Antes tenía por compañeros a un veterano muy batallado, Milt Palacio, y a Richard Nguema, que también podía desenvolverse como escolta. Ahora el puertorriqueño estará escoltado por dos cachorros que no parten de cero, porque ya saben lo que es dar zarpazos en la Liga Endesa. Pero entre los dos suman la edad que tenía Hopkins. De lo que no cabe duda es de que los tres saben dónde están y qué es lo que pretenden.

Andrés Rodríguez ya demostró en la LEB que no le pesaba el compromiso de luchar por el ascenso. Y tampoco le vino grande el reto de la ACB. Pero quiere más: «Soy muy ambicioso. Tenemos que ser mejores que el año pasado e intentar hacer otras cosas. Aquí prefieren ir día a día y así lo cogeremos. A ver cómo vamos engranando como grupo para saber adónde podemos llegar».

Pedigrí internacional

La responsabilidad no le va a pasar factura. En la selección tiene por delante a dos figuras contrastadas como Arroyo y Barea, y siempre acaba encontrando su cuota de protagonismo.

Eso es lo que buscan tanto Rafa Luz como Jorge Sanz, dos veinteañeros con ganas de reivindicarse y demostrar que la edad no está reñida con el rendimiento.

El brasileño, que no obstante ocupa plaza como cupo, debutó en la ACB con solo 17 años y cada curso ha ido subiendo uno o dos peldaños. Curiosamente, quien le abrió las puertas del baloncesto español fue el otrora director deportivo del Obradoiro, Alberto Blanco, que lo fichó para la cantera del Unicaja.

Rafa Luz enhebra un discurso que podría llevar la firma de su entrenador, Moncho Fernández: «Hay que ir partido a partido y solo pensar en ganar». Y añade: «En Alicante pensamos partido a partido y llegamos muy lejos. Todo el mundo creía que debíamos pelear por no descender y al final jugamos play offs. No debemos ponernos metas. Hay que ir partido a partido».

Más a nivel individual, lo que pretende es presencia en la cancha, sin obsesionarse: «Lo que quiero es jugar, ya sean diez o quince minutos. También buscaré participar un poco como escolta. Lo importante es sumar minutos. En todos los clubes por los que he pasado he sumado minutos como escolta y no tendría ningún problema en hacerlo aquí».

El más joven es también el más inexperto. Pero, en ambición, como mínimo se iguala a sus compañeros.

Se asomó tímidamente a la Liga Endesa en las filas del Real Madrid, que lo ha cedido para que tenga más opciones de seguir progresando. Eso es lo que quiere el base: «Escogí la opción del Obradoiro, aparte de porque es un equipo de la Liga Endesa, porque me parece un buen club y creo que es el sitio ideal para, trabajando día a día, conseguir minutos de calidad en la ACB. Es lo que pretendo. En los minutos que tenga, trataré de jugar bien para hacerme un hueco en la plantilla».

No le pasa inadvertido que el Obradoiro es uno de los equipos que más repartió los minutos el pasado curso: «Lo que se ve es que si trabajas, si no te despistas, te va a llegar la oportunidad. Estoy muy contento con la cesión. Sé que la afición apoya en cada partido. Y eso también es muy bonito».

Una cosa sí va a cambiar en el día a día de Jorge Sanz. No se va a codear con nombres como los de Mirotic, Llull, Sergio Rodríguez, Begic... Por ahí no va a notar ningún vacío: «Entrenar con ellos es muy bonito. Pero los del Obradoiro también son jugadores de ACB. Al fin y al cabo, lo importante es el baloncesto. Todos nos jugamos lo mismo».

El veterano Andrés Rodríguez y los veinteañeros Rafa Luz y Jorge Sanz se repartirán los minutos al volante del Obradoiro esta temporada. Por sus cabezas pasarán muchas de las llaves del nuevo proyecto de Moncho Fernández.

«Hay buenas personas y con mucha calidad, ahora tenemos que ver como engranamos y hacemos de

esto un equipo »

«Creo que mi principal virtud ha sido siempre la de ser un trabajador dentro de la cancha y darlo todo por el equipo»

«Lo que se ve es que si trabajas, si no te despistas, te va a llegar la oportunidad y estoy muy contento con la cesión»