La selección se despide de Galicia

alejandro mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

Álvaro Ballesteros

Viaja a Georgia tras entrenarse el sábado en Santiago y pasar la tarde en Vigo

10 sep 2012 . Actualizado a las 15:48 h.

La selección española regresó a Santiago de Compostela por un día. Sin embargo, el hermetismo que rodeó al combinado nacional dejó un sabor un tanto amargo entre los numerosos seguidores que durante la jornada de ayer estuvieron a la caza de sus ídolos.

La afición compostelana se pegó el madrugón para ver a los jugadores de la selección, desde diez de la mañana cerca de un centenar de niños y mayores se dieron cita en el Multiusos de San Lázaro para intentar conseguir un recuerdo de los campeones. Las inmediaciones del estadio, con la gente entregada, trajo a la retina de más de uno recuerdos de tiempos mejores, en los que el Compostela disfrutaba en Primera División.

Fue llegar el autobús y estallar la algarabía, las gargantas de los pequeños se desgañitaban para hacer peticiones de todo tipo. «¡Piqué deja a Shakira y vente conmigo!», le rogaba una joven al defensa del Barcelona. Sin embargo, los de Vicente del Bosque salieron del vehículo y se introdujeron en el estadio, donde se entrenaron a puerta cerrada. Esta actitud no cayó bien entre la gente allí congregada y durante unos minutos se oyeron unos tímidos «¡Fuera, fuera!».

De cualquier manera, cuando el defensa del Madrid Álvaro Arbeloa se dejó ver, uno de los aficionados corrió hacia él saltándose el cordón policial, provocando que más jóvenes hiciesen lo mismo. Para evitar lo sucedido en el aeropuerto vigués de Peinador, donde los seguidores de la selección se quedaron sin poder ver a sus ídolos de cerca, las fuerzas de seguridad decidieron esta vez acercar un poco más las vallas, lo que facilitó que los internacionales pudiesen firmar autógrafos al público. Al finalizar la sesión de entrenamiento, la selección se dirigió de nuevo al Hotel Los Abetos, donde estuvo alojada. Allí, uno de los protagonistas del encuentro de Paxarón, Pedro Rodríguez, fue el encargado de rendir cuentas ante los periodistas. El canario, que destacó el buen ambiente vivido la noche anterior en Pontevedra, se mostró encantado por «ayudar al equipo con goles». Ante la dura competencia que tiene para hacerse un hueco en la selección, el del Barça fue claro. «Seguiré trabajando, entrenando duro y si el entrenador decide ponerme intentaré aprovechar la oportunidad».

La plantilla al completo, pudo degustar manjares de la tierra en el Restaurante Don Quijote. A la salida, volvieron a ser abucheados por un amplio número de aficionados, que no consiguieron acercarse a sus ídolos. Los jugadores se desplazaron luego a Vigo, donde disfrutaron de la tarde libre y se dejaron ver antes de partir hoy para Georgia. Aquí comenzarán su viaje hacia el Mundial de Brasil.

«Fue un partido inolvidable, con el regreso de Villa y los cien partidos de Fernando Torres»

Jugador de la Selección