Atentos a lo que suceda en Madrid

DEPORTES

Santiago Bernabéu no era partidario de las declaraciones antes de los partidos. «No dicen nada nuevo, todos salen dispuestos a ganar? Y algunos no lo conseguirían corriendo todo el día, pero vienen a ganar?» A Miguel Muñoz lo tenía enseñado sobre lo que convenía decir a los periodistas: «No les lleves la contraria, tu déjalos y, si insisten sobre el tema del Barcelona, déjame que salga yo?» Esto sucedía en una de las varias épocas de guerra y tirantez entre el Madrid y el Barcelona, siempre muy duras y mucho antes de la llegada de Mourinho al equipo madridista.

Hoy no se trata de hablar de aquellas guerras entre los dos equipos que se juegan la Liga ante la mirada de los otros dieciocho. A propósito de los veinte equipos que componen la Primera (asunto del que habló La Voz hace algún tiempo haciendo ver que era excesivo), anteayer, en Nueva York, se manifestó el presidente del Barcelona sobre la conveniencia de reducir la Liga española a 16 equipos, y aumentar la Champions al doble de los 32 actuales. Los medios norteamericanos preguntaron a Sandro Rosell su opinión sobre el reciente informe del economista Gay de Liébana, y el presidente azulgrana manifestó que no cree que «la Liga muera en cinco años, pero es cierto que existen problemas que necesitan ser abordados».

Tampoco ese era el tema a comentar hoy aquí, sino hablar del Madrid-Deportivo. ¿Y qué se puede decir como novedad? Nada que despierte un interés extra en el aficionado coruñés que, sin duda, tiene centrado su interés a la espera de saber cómo se portó su equipo en el Bernabéu. Atentos, pues.