Camiño, Vixo, Comesaña y Jorge señalan el camino para enderezar el rumbo
16 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Con un solitario punto en sus cuatro primeros desplazamientos, el Arousa se había encomendado hasta el pasado viernes a su extrema fiabilidad como equipo local para ganar tiempo. Tiempo para demostrar que el tercer proyecto dirigido por Lino González tiene un próspero camino por delante hasta la conclusión de una temporada que en los despachos de A Lomba sueñan coronar de vuelta en la Tercera División. El Gondomar, con un empate a un gol carente de méritos en campo vilagarciano, ha puesto sin embargo punto y final a la trayectoria sin mácula del Arousa en su feudo, acrecentando la urgencia de comenzar a situar lejos de Vilagarcía parte de la red de abastecimiento con el que engordar su granero de puntos.
Duodécimo clasificado con los mismos 11 puntos que el Ribadumia (noveno), Choco, Unión Grove (décimo) y Mondariz, a 6 puntos del Cultural Areas, segundo en puesto provisional de ascenso, el Arousa no termina de carburar. Y sus jugadores son plenamente conscientes de ello. Los cuatro capitanes arlequinados hablan de la situación, tratando de analizar las causas al tiempo que lanzan un mensaje de tranquilidad a la afición.
Hay que tener en cuenta elementos como el factor mental. «Tenemos que quitarnos los nervios de encima. Porque no sé por qué, pero los tenemos. Entrenando estamos trabajando muy bien, pero después encajamos goles como el del otro día con el Gondomar, o el de Pontevedra, en el área pequeña». La reflexión de Adrián Camiño tiene su continuidad en la de Vixo: «Non estamos xogando como nos adestramos».
La pretemporada también influye. A falta de mejor explicación a lo que sucede, Vixo apunta que «quizais tivemos unha pretempada de moita carga», manifestada en cuatro sesiones semanales de trabajo. «E aos equipos que soen arrincar con máis carga, soe pasarlles que lles tardan en chegar os resultados». En todo caso, el capitán no critica el planteamiento, en tanto son muchos los equipos que optan por este tipo de puntos de partida con la vista puesta en comenzar a recoger sus buenos frutos con el campeonato bien entrado en materia. Y tras tres días de descanso, el Arousa pasaría desde ya a tres sesiones de trabajo semanal, apunta Vixo.
«Necesitamos más contundencia en las dos áreas». Lo dice un veterano. Comesaña, otro de los cuatro capitanes del Arousa, tiene claro que «no podemos cometer errores como los que estamos cometiendo». Algo que comparte plenamente Camiño, quien en materia defensiva llega a calificar de infantiles algunos de los últimos goles encajados por el cuadro vilagarciano. «Tenemos que espabilar, estar los 90 minutos pendientes. Somos un equipo joven, y a veces la cabeza está en otra parte. Pero eso es algo que vamos a mejorar, seguro», sostiene Comesaña.
El empate con el Gondomar debe servir de punto y a parte. «La verdad es que estamos siendo muy irregulares. Van ocho partidos, y no damos encadenado dos triunfos consecutivos», señala Jorge Pérez, el as que completa el póker de capitanes del Arousa. Llegados a este punto, «el resultado del Gondomar tiene que marcar un punto de inflexión». Camiño, por su parte, relativiza el empate del viernes en A Lomba -«en casa tampoco íbamos a ganar todo, lo importante aquí es no perder»-, y subraya que lo que le urge al Arousa es «cambiar la dinámica fuera».
Los espejos del Barbadás... y el Ribadumia. Si hay una coincidencia entre los cuatro capitanes del Arousa, esa es su llamada a la tranquilidad en las filas de la afición arlequinada. «Nós estamos moi tranquilos. Isto acaba de comezar, e o campionato é moi longo», comenta Vixo, convencido de que «pouco a pouco imos chegar ao noso nivel real. Tampouco o Ribadumia está ao cento por cento». «La temporada pasada el Barbadás llegó más o menos a la jornada 12 en zona de descenso e iban a echar al entrenador. Al final no lo hicieron, y acabaron ascendiendo sobrados», recuerda Jorge Pérez. «Encadenar dos o tres victorias para meternos entre los cuatro primeros», esa es, concluye Camiño, la receta que el Arousa necesita para curar todos sus males.