Seguridad y combinación

M. Pichel LUGO / LA VOZ

DEPORTES

Pablo Álvarez, celebrando con su «aleta de tiburón» el segundo gol del Lugo al Mirandés.
Pablo Álvarez, celebrando con su «aleta de tiburón» el segundo gol del Lugo al Mirandés. Óscar Cela< / span>

El Lugo ha mejorado la consistencia sin renunciar a su estilo

26 oct 2012 . Actualizado a las 22:35 h.

A veces, un paso atrás es la mejor solución para dar dos hacia adelante. Para tomar impulso y reafirmarse en una idea sin enrocarse en ella, solo con introducir ligeros matices que mejoren el modelo. Después del batacazo de las dos derrotas seguidas en casa ante el Huesca y fuera ante el Huelva, el Lugo ha tomado ese camino. Más fortaleza atrás, líneas más juntas, sin renunciar al ataque ni a su defensa abierta y adelantada, pero menos. Más seguridad y el mismo estilo combinativo.

Sangría atrás

Siete goles en dos partidos. Dos resultados hicieron saltar la alarma: la dolorosa forma de perder en el Ángel Carro con el Huesca, en un encuentro en el que el Lugo fue amo y señor del juego, pero su rival lo fulminó a la contra (2-4); y la semana siguiente, el 3-0 encajado en Huelva en el peor partido de la temporada hasta el momento de los rojiblancos. Una sangría que, o se corregía, o iba a causar sufrimiento al equipo.

El Cambio

Una cuestión de mentalidad. El Lugo que ganó al Mirandés por 2-0 dio una imagen de compacidad que hasta entonces solo se veía a cuenta gotas. Tuvo el balón, y su rival no le llegó. Y esas mismas sensaciones las ha repetido en los partidos siguientes. Asegura, sin embargo, Setién, que no han variado su forma de jugar, pese a que a simple vista las líneas parezcan más juntas y al equipo no le importe dar un paso atrás y contragolpear. El técnico recalca: «Es cuestión de mentalidad». El estilo rojiblanco requiere de una alta dosis de concentración y coordinación, sobre todo de los hombres de la zaga. La consecuencia de la mejora habría llegado por una mayor conjunción con el transcurso de las jornadas, y el hallar un once tipo (con la recuperación de elementos como De Coz y Pablo Álvarez).

El Resultado

Dos partidos sin encajar y solo una derrota. Desde que el Lugo le ganó al Mirandés (2-0), solo ha tenido que lamentar una derrota. Sucedió en Soria ante el Numancia. Pero ese partido tiene una lectura al margen del 3-0, y es una expulsión, la de Pablo Álvarez, que lo condiciona todo, pues los rojiblancos dominaban. Después, llegaría el triunfo ante el Murcia (2-1), mostrando superior solvencia a un adversario llamado a pelear por al salto de categoría. Y la última referencia llega de Santander, en el primer empate sin goles de los de Setién. El Lugo tuvo las ocasiones más claras y empantanó a los locales en su centro del campo. De Jerez ha de llegar la confirmación.