El Lugo ha mejorado la consistencia sin renunciar a su estilo
26 oct 2012 . Actualizado a las 22:35 h.A veces, un paso atrás es la mejor solución para dar dos hacia adelante. Para tomar impulso y reafirmarse en una idea sin enrocarse en ella, solo con introducir ligeros matices que mejoren el modelo. Después del batacazo de las dos derrotas seguidas en casa ante el Huesca y fuera ante el Huelva, el Lugo ha tomado ese camino. Más fortaleza atrás, líneas más juntas, sin renunciar al ataque ni a su defensa abierta y adelantada, pero menos. Más seguridad y el mismo estilo combinativo.
Sangría atrás
Siete goles en dos partidos. Dos resultados hicieron saltar la alarma: la dolorosa forma de perder en el Ángel Carro con el Huesca, en un encuentro en el que el Lugo fue amo y señor del juego, pero su rival lo fulminó a la contra (2-4); y la semana siguiente, el 3-0 encajado en Huelva en el peor partido de la temporada hasta el momento de los rojiblancos. Una sangría que, o se corregía, o iba a causar sufrimiento al equipo.
El Cambio
Una cuestión de mentalidad. El Lugo que ganó al Mirandés por 2-0 dio una imagen de compacidad que hasta entonces solo se veía a cuenta gotas. Tuvo el balón, y su rival no le llegó. Y esas mismas sensaciones las ha repetido en los partidos siguientes. Asegura, sin embargo, Setién, que no han variado su forma de jugar, pese a que a simple vista las líneas parezcan más juntas y al equipo no le importe dar un paso atrás y contragolpear. El técnico recalca: «Es cuestión de mentalidad». El estilo rojiblanco requiere de una alta dosis de concentración y coordinación, sobre todo de los hombres de la zaga. La consecuencia de la mejora habría llegado por una mayor conjunción con el transcurso de las jornadas, y el hallar un once tipo (con la recuperación de elementos como De Coz y Pablo Álvarez).
El Resultado
Dos partidos sin encajar y solo una derrota. Desde que el Lugo le ganó al Mirandés (2-0), solo ha tenido que lamentar una derrota. Sucedió en Soria ante el Numancia. Pero ese partido tiene una lectura al margen del 3-0, y es una expulsión, la de Pablo Álvarez, que lo condiciona todo, pues los rojiblancos dominaban. Después, llegaría el triunfo ante el Murcia (2-1), mostrando superior solvencia a un adversario llamado a pelear por al salto de categoría. Y la última referencia llega de Santander, en el primer empate sin goles de los de Setién. El Lugo tuvo las ocasiones más claras y empantanó a los locales en su centro del campo. De Jerez ha de llegar la confirmación.