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Los jugadores más creativos del Racing hablan de su complementariedad
08 nov 2012 . Actualizado a las 12:50 h.Iago Iglesias y Dani Rodríguez comparten tareas en la sala de máquinas del Racing. Bien con Iván Forte por detrás, o bien como pareja de medios centros, se engargan de mover al líder de Tercera. Formados ambos en el Deportivo, uno llegó a triunfar en el primer equipo, mientras que el otro buscó una salida en Cuenca cuando se le cerraron las puertas de la plantilla profesional.
«Conocía bien a Dani como rival, de haber jugado contra él cuando estaba en el Fabril y el Conquense. Y pensaba que solía estar más pendiente de la parcela ofensiva. Pero defensivamente aporta mucho más, sobre todo cuando actuamos solos en el medio. Quizá eso fue lo que más me sorprendió. Luego también veo que la categoría se le queda corta, claro», explica Iago.
De diferentes generaciones
«Para ser la primera vez que coincidimos, nos entendemos muy bien. Pero es que jugar con Iago es fácil porque tiene muchísimo talento, como demostró tantas veces», indica Dani, de 24 años, cuatro más joven que el media punta del Birloque, de 28.
«No es un asunto mío, sino que con Dani se entiende cualquiera. Te hace jugar, también le pasa al resto de los que están a su alrededor, que se entienden bien con él. No solo yo. A su lado estás cómodo y te hace el trabajo más fácil», considera Iago, que desgrana esas ayudas. «Maneja muchos conceptos tácticos, quizás sin ser plenamente consciente, que ayudan al resto. Siempre elige la mejor opción y te da el balón con ventaja. Siempre hace bien las coberturas y está atento en defensa. Lo puede hacer porque es muy completo a nivel técnico y táctico en una posición de mucha responsabilidad», matiza Iago.
Matices a la hora de defender
Cuando forman la pareja de medios centros, el coruñés juega algo más adelantado, con mayor libertad. «Aunque hacemos lo mismo, quizá él está más acostumbrado a jugar en esa posición, y permanece también algo más atento a las vigilancias, a que el equipo no se desordene ni se rompa. Pero, aunque quizá yo en ataque me libere más, los objetivos son compartidos», razona Iago, de vuelta a Tercera tras tres años con el Montañeros en Segunda B.
Humildad y talento
«Quizá yo me quede algo más retrasado, y haga esa tarea más defensiva de dar equilibrio y salida de balón al equipo. En cambio, él hace esa función de enganche con el ataque para llevar el balón a esas zonas», coincide Dani, que todavía se sorprende de dos cualidades del jugador del Birloque. «La humildad y el talento. Ver a un tipo como él en Tercera, y que sea tan trabajador y tan buen compañero, dice mucho de él», razona el futbolista de Betanzos, que vive su primera temporada en el estadio de A Malata, al igual que Iago Iglesias.