Las constantes, intactas

Murillo EN ROJIBLANCO

DEPORTES

07 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Si algo quedó claro en el estreno del nuevo año futbolístico, es que a este Lugo no le afectó para nada la resaca de las fiestas. Ni tampoco la robustez de un rival rocoso como el Guadalajara, que le puso a prueba cerrándole todos los espacios hacia su meta Razak y presionándole en todas las parcelas del campo. Pero, sobre todo, lo más encomiable de ambos rivales es la cota de intensidad impuesta desde el minuto 1 al 93 del partido. Cualquiera pudo ganar, pero ambos guardametas lo impidieron: primero José Juan, a remate lateral a bocajarro de Vicente; luego, el susodicho Razak abortando otros dos remates de Iago y Pita, este en el último minuto del partido. El Lugo fue fiel a su estilo, juntó las líneas cuando no tuvo la pelota, e impidió que su rival disparase a puerta en la primera media hora. Luego, seis córneres consecutivos sobre José Juan mostraron el lado más peligroso de los alcarreños antes del descanso. A los lucenses les faltó lucidez para el ultimo pase ofensivo, y el individualismo de Óscar Díaz y Pablo Álvarez sepultaron las últimas esperanzas. Lo mejor de los de Setién estuvo en la excelente última media hora del partido por derroche físico y creatividad. Pita jugó su mejor encuentro en todas las facetas; Iván Pérez volvió a mostrarse como un comodín de lujo por dentro y por fuera; Seoane renovó su habitualidad como baluarte, y las bandas tuvieron en De Coz y Manu unos dueños absolutos. Faltó la puntilla para celebrar el cuarto triunfo consecutivo.