Adhesión

Millán Gómez

DEPORTES

16 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

E n un bucle ganador. Así se encuentra el Lugo en plena ola triunfante. Pese al deteriorado césped, mantuvo la concentración habitual. En la grada, otro capítulo de lucensismo. Los rojiblancos optaron por circular la pelota pese a las complicaciones y, de este modo, llegar a portería. La Ponferradina, por el juego directo, sin apenas conflictos para los lucenses. Un espléndido Iván Pérez se pegó a la cal para desarmar y realizar una impetuosa presión. En la zona central, lo extraordinario se convierte en cotidiano. Así, en numerosos partidos de élite no se disfruta de cambios de sentido como los que ejecuta Carlos Pita, incluso en terrenos como el del domingo. Tras el gol que devuelve lo que le quitó al mismo actor ante el Guadalajara, los bercianos fueron ganando metros. Ahí relució Víctor Marco, imperial al corte y en la salida. Cumplió Pavón, pese a que sufrió para despejar las intentonas finales. A sus espaldas, el ya consolidado José Juan. Manu cerró su carril y por derecha cooperó Víctor Díaz sumándose al sólido (pero menos ofensivo en esta ocasión) De Coz para frenar el principal vehículo ofensivo de la Deportiva. Para avanzar en el crono con la posesión, salió Tonetto, quien en la mediapunta o en banda trianguló con sus compañeros. Los irregulares Pablo Álvarez y Rubén Durán se empeñaron sin tino. Ni siquiera se necesitó la puntería del laborioso Óscar Díaz, a quien se le debe exigir un mejor movimiento sin balón y no obstinarse en el remate lejano. El viento a favor orienta al Lugo con el objetivo de mirar al frente cada jornada sin relajarse en su cometido ni limitar sus ambiciones. El equilibrio lo han expuesto desde agosto.