La victoria del domingo frente al Baskonia tuvo un efecto balsámico en el Obradoiro Blusens Monbus, en todos los estratos, sobre todo en el vestuario. Así lo reconoce uno de los protagonistas, Salah Mejri, autor de una de las jugadas más espectaculares del partido al atacar el aro desde el poste medio para acabar hundiendo el balón en la red. «Ganar tras un largo tiempo es bueno para todos, para la afición y para el equipo. Hicimos un gran encuentro y tenemos que seguir así. No podemos parar».
Salah Mejri reconoce que quizás el Baskonia pudiese acusar el cansancio después de haber jugado dos partidos de Copa y de haber disputado la Euroliga 48 horas antes en Siena. Pero, coyunturas al margen, tiene claro cuáles fueron las clave del triunfo: «Ganamos porque hicimos una gran defensa. Forzamos varios robos de balón que fueron muy importantes».
El techo del Obradoiro Blusens Monbus no se atreve a catalogar la contienda del domingo como la mejor de la temporada. En todo caso, apunta que «fue un gran encuentro». Y expresa un deseo: «Espero que el mejor partido esté por venir».
Para Salah Mejri lo primero fue el resultado. Pero el choque dejó otra buena noticia para él, ya que se sintió mucho mejor de los problemas de espalda que venía arrastrando antes del paréntesis de la Copa y que le dieron bastante guerra en Murcia.
El jugador, al igual que los compañeros, pone ya toda la atención en el partido del domingo en Tenerife frente al C.B. Canarias. El conjunto insular espera saber hoy si podrá contar con Jakim Donaldson y Saúl Blanco. También arrastra pequeños problemas físicos Levi Rost, pero en este caso todo apunta a que será de la partida ante el Obradoiro.