El tenista mallorquín doblegó al murciano por 6-4 y 6-3, consiguiendo así su cuarto título de la temporada
29 abr 2013 . Actualizado a las 14:53 h.El español Rafael Nadal conquistó este domingo su octavo título en el torneo de tenis de Barcelona al vencer a su compatriota Nicolás Almagro por 6-4 y 6-3. Número cinco del ránking mundial, Nadal logró su cuarto trofeo de la temporada, al imponerse al tenista murciano en una hora y treinta y dos minutos de juego. La final estuvo marcada por la aparición de lluvia al inicio y final del partido.
Nadal, que no pierde en el Godó desde que cayera ante Álex Corretja en segunda ronda del 2003, sumó su trigésimo novena victoria consecutiva en la capital catalana, donde las lesiones del 2004 y 2010 le han impedido protagonizar una gesta mayor.
El mallorquín logra, de este modo, el 54 título de su carrera y el cuarto de la temporada -tras los de Sao Paulo, Acapulco e Indian Wells- en seis finales consecutivas, una botín impensable para él después de estar más de siete meses parado por una lesión de rodilla.
Satisfecho con sus avances
«Estoy muy feliz, ha sido una semana muy importante para todos los españoles y para mí. Poder volver a ganar aquí es una alegría enorme y un motivo de emoción», dijo el español sobre la arcilla de la pista central del club de tenis de Barcelona. «Jugar aquí siempre es motivo de emoción y este año quizá más», agregó el ex número uno del mundo.
Almagro sorprendió de inicio a Nadal, que perdió su único partido en Barcelona en 2003, y se sentó en el primer cambio de pista con 3-0 en el marcador y dos breaks arriba en apenas 12 minutos.
«Empezó tirando bastante fuerte, ha sido complicado al comienzo, Las condiciones eran complicadas para los dos», analizó Nadal los primeros instantes de un partido disputando a una temperatura fresca y con lluvia suave pero constante. El 3-0 fue un espejismo para Almagro, duodécimo del escalafón, que aún no conoce la victoria ante Nadal.
«Ha demostrado por qué es el mejor tenista de la historia en esta superficie. Es un orgullo para los españoles tenerlo con nosotros (...) Es un monstruo en esta superficie», dijo Almagro, que se quedó a las puertas de su décimo tercer trofeo.
«El comienzo ha sido muy bueno, y luego la pista se ha puesto más pesada, pero no hay que poner excusas. Intentaré ser campeón si Rafa lo permite, que parece que no deja», agregó.
«Las cosas están yendo mejor imposible», resumió Nadal, cuyos próximos objetivos son Madrid y Roland Garros, el segundo Grand Slam de la temporada.