
La duodécima etapa de la Vuelta a España, la que acabó en el alto de Ézaro, quedó grabada en la retina de los aficionados como una sorprendente postal en la que comparten protagonismo la épica de las rampas y el trazado de un paisaje inimitable. El éxito no pasó inadvertido para los organizadores y el 27 de agosto el pelotón volverá a proyectar al mundo la imagen de la Costa da Morte, esta vez con final en Fisterra, junto al faro.
Aprovechando el rebufo de la Vuelta, nace la primera edición de la carrera de cicloturismo Desafío do Atlántico-Mirador do Ézaro, presentada ayer en Compostela. En un acto al que asistieron los alcaldes de los municipios por los que discurrirá la prueba, abrió el turno de intervenciones el de Fisterra, José Manuel Traba, para significar que el objetivo es que los aficionados al ciclismo, además de conocer la zona, «la pisen». Y cerró el de Dumbría, José Manuel Pequeno, con un deseo, subir el listón de las inscripciones a «catro ou cinco mil nun prazo de cinco anos». Vicente Formoso, director deportivo del Clube Ciclista Dumbría, se mostró algo más prudente pero igual de convencido: «Polos medios que se están poñendo, vai camiño de ser das mellores de Galicia e a nivel nacional».
Entre los participantes es segura la participación del atleta Pedro Nimo y del ciclista Ezequiel Mosquera.