Un rival que asusta, pero que también teme a las rojillas

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

El entrenador del Rubí, Manel Cintas, destaca la fortaleza física del Poio Pescamar

24 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde que el bombo decidió emparejar al Poio Pescamar con el Rubí en el play off de ascenso a la Primera División del fútbol sala femenino, los esfuerzos del cuerpo técnico rojillo se han centrado en conocer en profundidad al rival. Y atendiendo a sus números, el conjunto barcelonés infunde respeto.

El Rubí llega al pabellón de A Seca como el equipo más realizador y menos goleado de todos los grupos de la categoría. Además, seis de sus jugadoras continúan respecto a la pasada campaña, en la que el bloque catalán descendió de Primera División. Y por si esto fuera poco, las de Manel Cintas se han proclamado campeonas de su grupo en tres de los cuatro últimos años, con la única excepción de la campaña que compitieron en la máxima categoría.

Pese a todo, el técnico del Rubí evita asumir el papel de favorito. En su quinta temporada al frente del equipo, Manel Cintas apuesta por la prudencia el día antes de partir hacia Poio. «Para nosotros va a ser un partido difícil -apunta-. Nuestro objetivo es conseguir que la eliminatoria se decida en Rubí», agrega.

Tras analizar detalladamente al equipo de A Seca, Cintas tiene claro cuál es su principal preocupación. «Es un equipo físicamente muy fuerte, con una plantilla muy compensada -asegura-. Así que tendremos que hacer un juego más rápido para evitar los marcajes individuales», añade. El técnico catalán también repara en las individualidades del Poio Pescamar, entre las que destaca a «Ceci, que es una goleadora a tener en cuenta, y también tengo muy buenas referencias de Charo, la capitana».

Un bloque consolidado

En lo que concierne a su equipo, el entrenador del Rubí tampoco tiene reparos en analizar sus principales virtudes. Cintas conoce a la perfección la idiosincrasia de un club en el que lleva un lustro dirigiendo el destino del equipo femenino. Y pese a haber descendido la pasada campaña de Primera División, el técnico afirma que «el ascenso no es un objetivo ineludible este año», aunque reconoce que, una vez en el play off, pelearán hasta el final por lograrlo.

En este sentido, el preparador catalán destaca que, respecto a la pasada campaña, solo continúan seis jugadoras: Nona, Sandra, Alba, Meritxel, Laia y Laura. Entre ellas, las tres últimas tienen la responsabilidad de tirar del carro por su mayor veteranía. Pero además de estas, el equipo se completa con jugadoras muy jóvenes, por debajo de los 20 años, formadas en la cantera como Ana, Ainhoa o las porteras Mónica y Nerea. Pese a su juventud, todas ellas están demostrando su calidad, y la mejor prueba es Nerea, que con solo 17 años ya se ha hecho con la titularidad y ha conseguido proclamarse campeona de España sub-17 con la selección catalana.

Por suerte para el Poio Pescamar, Manel Cintas no podrá contar con dos jugadoras importantes en el partido de ida como Dosti, por lesión, y sobre todo Arantxa, por estudios, aunque confía en tener a ambas para el partido de vuelta. «Arantxa será una baja muy importante para nosotros, porque es nuestra goleadora, nuestra killer».

Velocidad y uno contra uno

Por último, en cuanto al estilo de juego, Cintas reconoce el potencial de su equipo al contragolpe, aunque asegura que esa no es su principal cualidad. «El contraataque nos sale muy bien porque somos un equipo muy rápido, pero nos gusta más controlar el tempo del partido con posesiones largas», afirma.

Mañana, cuando el balón eche a rodar en A Seca, se comprobará si las de Marcio Santos permiten al Rubí explotar sus virtudes.