Bolt, el más grande de la historia

Xosé Ramón Castro
x. r. castro REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Protagonizó una última posta espectacular para ganar el 4x100 y sumar 10 medallas en mundiales

19 ago 2013 . Actualizado a las 17:33 h.

Bolt ya es el atleta más laureado de la historia en Campeonatos del Mundo. Ya suma diez medallas, las mismas que Carl Lewis, pero le gana al Hijo del Viento en su color: ocho oros y dos platas. La última, la conseguida ayer, le obligó a correr de verdad. Después de las tres primera permutas, Jamaica no había conseguido despegarse de Estados Unidos en el relevo 4x100, pero fue coger el relámpago el testigo y comenzar a volar. De poco sirvió que Gatlin invadiese su calle durante cinco largos pasos. Acabaron ganando sin récord del mundo, pero con una marca de campanillas: 37s 36d.

Sin Blake, lesionado, el relevo de Jamaica había perdido enteros, pero una vez más quedó demostrado que la esencia de un 4x100 que no conoce la derrota desde Osaka 2007. En la lejana Japón, Usain todavía un niño semidesconocido, se había tenido que conformar con la plata.

Nesta Carter tuvo una buena puesta en escena, pero ni Nickel Ashmeade ni Kemar Bailey-Cole consiguieron despegarse de los hombres de rojo americanos. Incluso cuando llegó el tercero y último relevo, Gatlin invadió la calle jamaicana cuando Bolt ya había iniciado la carrera. Usain ni si inmutó. Lejos de descarrilar, ya había tomado velocidad de crucero para desplegar un último relevo espectacular. En menos de 80 metros se comió por completo a sus rivales. En esta ocasión, no cayó en la tentación de darse un paseo como en el doble hectómetro del sábado, sino que apretó los dientes, corrió hasta el final e incluso inclinó el tronco sobre la línea de meta. Su décima medalla en unos mundiales se merecía un despliegue de facultades. Su impresionante puesta en escena perpetúa la hegemonía jamaicana en una prueba que siempre había sido la niña bonita de los americanos. Llevan ya seis años sin subir a lo más alto del podio ni en Mundiales ni en Juegos Olímpicos.

«Da gusto vencer. Para eso me he estado entrenando. He trabajado mucho y muy duro, superando todos los obstáculos que he ido encontrando en mi camino. Estoy orgulloso de mí mismo y voy a seguir trabajando para dominar tanto tiempo como sea posible», sentenció el relámpago después de la ceremonia de entrega de medallas.

Bolt se marcha de Moscú sin ningún récord -no eran el objetivo y no parecía el mejor momento-, transmitiendo que es un poco más terrenal, pero a la vez como el atleta más grande de todos los tiempos. Por medallas, por registros y por dimensión mediática. Él ha sido una bendición para el atletismo. También se marcha con un buen pellizco, 140.000 dólares en una semana: 60.000 por cada triunfo individual y 20.000 más por el relevo 4x100.

A punto de cumplir 27 años, de cara al futuro casi todos son incógnitas. Aunque se confiese cansado, cerrará el año con alguna cita de la Diamond League para hacer caja, pero el 2014 se presenta como un oasis para él. Sin Mundial ni Olimpiada, tan solo tiene Juegos de la Commonwealth. Pudiera ser el momento de probarse en el 400 o incluso en la longitud, pero el ciudadano de Trelawny se ha vuelto un tanto conservador. Dosificándose para las que pueden ser sus dos citas de despedida. El Mundial de China dentro de dos años y los Juegos de Río de Janeiro en el 2016.