Cuenta atrás para los cuartos

José M. Fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

España arranca la segunda fase contra una Grecia en apuros

12 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La hora de la verdad. Para España, el auténtico Europeo de baloncesto, la cuenta atrás para conquistar el tercer título consecutivo arranca esa tarde (17.45 horas, Cuatro). Enfrente Grecia, un candidato contra cuerdas. Meterse entre los cuatro primeros del grupo no debe ser un problemas para el equipo español; necesita dos victorias en tres partidos, un objetivo al alcance de un grupo que parece llegar al momento decisivo en un estado óptimo de forma.

La derrota frente a Eslovenia no ha tenido más consecuencias que hacer reaccionar a un conjunto que, pese a las ausencias, ha llegado al Europeo con la vitola de candidato al podio y que parece haber encontrado el estilo para afrontarlo con ciertas garantías. Con la mejor defensa del campeonato, el juego español descansa en el ritmo trepidante que pueden imprimir sus directores de orquesta y en Marc Gasol, un seguro de vida.

A la espera de Claver o Aguilar

La mejor noticia es el paso adelante de Ricky Rubio, segundo anotador de un grupo con las tareas muy repartidas; la peor, la necesidad de que Claver o Pablo Aguilar den el paso adelante necesario para que Marc Gasol disfrute de espacios en las cercanías del aro. Todo será más fácil si el equipo español es capaz de correr y controlar el ritmo como lo ha hecho durante prácticamente todo el torneo y es capaz de encontrar a Gasol, al que los griegos le profesan un especial temor.

Si España solo se puede permitir un error más, Grecia ya ha agotado su cupo. Con dos derrotas acumuladas de la primera fase (Italia y Finlandia), otro tropiezo la apartaría de los cuartos de final. Paradójicamente, uno y otro equipo han cambiado los papeles para la cita de esta tarde. Tradicionalmente, los griegos representan un juego pausado y controlado, se mueven mejor cuando los marcadores son cortos y siempre son aplicados en defensa. Pero en esta ocasión es España la que ofrece la mejor versión defensiva del torneo (53 puntos por encuentro), mientras que Grecia es, tras Francia, la máxima anotadora (78).

Un duelo con sabor a revancha para los griegos, a los que España apeó de la final en los Europeos del 2007 y el 2009, además de ser las víctimas del mayor logro del baloncesto español, el oro en el Mundial de Tokio (2006).

En busca del Mundial

Apeada de los Juegos de Londres, Grecia busca una plaza entre los seis primeros para estar en el Mundial del próximo año. Ha puesto todo el empeño, pero Koufus y Calathes dieron la espantada, Schortsanitis está lesionado y Diamantidis se ha retirado. El poderío griego descansa en el peligroso Spanoulis -sus problemas físicos no le dejan rendir al máximo nivel-, en el nuevo pívot del Madrid Borousis y en una peligrosa e intensa línea exterior: Zisis, Papanikolau -reciente fichaje del Barça- y Perperoglou.