Un arbitraje de sobresaliente

luis conde MONFORTE / LA VOZ

DEPORTES

El trío arbitral compuesto por Mariño, Saúl López y Armental, con los capitanes del Europa y Vilasar
El trío arbitral compuesto por Mariño, Saúl López y Armental, con los capitanes del Europa y Vilasar

El arbitraje gallego estuvo representado en Barcelona en el partido del grupo catalán de Tercera División entre el segundo clasificado, el Europa, y el colista, el Vilasar, por el trío arbitral monfortino encabezado por Saúl López, al que acompañaron Armental y Mariño. La presencia de los colegiados locales en el Nou Serdanya, campo en el que se jugó el encuentro, se enmarca dentro del intercambio de árbitros que distintos colegios territoriales vienen haciendo en las últimas campañas.

El partido finalizó con 2-1 a favor del Europa, y Saúl López tuvo una buena actuación. De hecho, los medios catalanes la calificaron de sobresaliente. El colegiado monfortino mostró diez tarjetas amarillas en un partido que fue intenso y muy disputado. «Fue una experiencia muy positiva, que estoy dispuesto a repetir, porque en estos viajes siempre aprendes, y además adquieres más experiencia», comentó López.

Entre las conclusiones que extrajo el árbitro monfortino hay que destacar algunas diferencias del fútbol catalán con respecto al gallego. «En el partido del domingo pude observar como en Cataluña tratan de jugar más al fútbol, incluso el Vilasar, que está en zona de descenso. Priorizan el espectáculo sobre otras cuestiones», indicó Saúl López.

El colegiado local también admite que el fútbol catalán no es tan físico. «Los jugadores en cuanto notan el contacto, ya esperan que rápidamente le señalemos la falta a favor», señaló.

Los tres colegiados recibieron un trato exquisito por parte de los dos equipos, cuyos jugadores incluso se quedaron a departir e intercambiar impresiones con ellos al finalizar el encuentro. «Estamos muy satisfechos con las atenciones que nos dispensaron», apuntó.

Las visitas

El trío arbitral monfortino tuvo un anfitrión de Primera División. Desde su llegada al aeropuerto del Prat hasta su regreso a Monforte estuvieron acompañados por el excolegiado soberino Mazorra Freire. «Hizo de embajador de nuestra tierra porque el domingo nos llevó a comer a la zona del puerto de Barcelona a la Taberna Gallega, en la que degustamos una mariscada y un buen chuletón», comentó Saúl.

También visitaron el Nou Camp y los lugares más emblemáticos de la ciudad condal. En este viaje estuvieron acompañados por el delegado de árbitros de Lugo, De La Fuente, que fue colegiado de Primera División, y por un excompañero de la provincia, Óscar Carballo, que ahora está en el colegio catalán, ya que se trasladó a Barcelona, ciudad en la que ejerce como Policía Nacional.

De regreso a Monforte, Saúl ya piensa en el próximo partido que arbitrará, que será el de División de Honor juvenil entre el Pabellón y el Sporting.