Resulta muy preocupante que con una deuda de 541 millones de euros, el presidente del Real Madrid pretenda una remodelación del estadio que va a costar 400 millones y para la que todavía no tiene financiación. Florentino Pérez habló en asamblea de fórmulas ingeniosas. Un término que entonces nos resultó preocupante. Ahora se confirma que una de esas fórmulas podría pasar incluso por un cambio de nombre del estadio. Con la obra la deuda se acercaría a los 1000 millones y resultaría insoportable, pudiendo derivar en la conversión en Sociedad Anónima. Así, el Real Madrid podría quedar en manos de empresas como la que se postula para el patrocinio del estadio, que se pretende cubrir y dotar de aire acondicionado. Una reforma que no justifica semejante inversión. Sobrevuela la posibilidad de perder el «Santiago Bernabéu» a favor de entidades que nada tienen que ver con el mundo del fútbol, ni con España, ni con el Real Madrid. Otra idea megalómana más.
C. Mendoza preside la Asociación por los Valores del Madridismo.