Los pontevedreses buscan en Chapela una victoria frente a un rival dirigido por Fran Teixeira, uno de los entrenadores más características de la ciudad
16 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Teucro visita esta tarde (18.30 horas) la pista del Chapela. Es el primer derbi para los pontevedreses. Aún les queda visitar al Pilotes Posada. La primera vez que crucen el puente de Rande será para jugar un partido con grandes dosis de nostalgia. Por un lado, los hermanos Fernández Arosa será rivales por un día, y por otro, el Teucro tendrá enfrente a Fran Teixeira, uno de los entrenadores más carismáticos que dirigieron a los azules. Ocho temporadas al frente de los mejores años del Teucro le dan un plus sentimental al primer derbi en la categoría de plata del balonmano nacional.
Sin embargo, Javier Barrios no quiere sentimentalismos y lo que habrá esta tarde en Chapela serán «siete contra siete, catorce jugadores intentando ganar». «El partido es Chapela- Teucro y nosotros no tenemos nada que ver, lo que tiene el rival es un equipo consolidado que lleva muchos años haciendo un buen trabajo a las órdenes de Fran Teixeira y eso le hace un hueso duro de roer», sentencia Javier Barrios.
Salvo cambios de última hora, el Teucro cuenta con toda la plantilla para visitar el pabellón municipal de Chapela. Los azules han tenido la semana para descansar y entrenar después de siete días de infarto en la que jugaron dos partidos ligueros y uno de Copa, frente al Cuatro Rayas Valladolid, con prórroga y penaltis incluidos que les dejaron exhaustos. Por su parte el Chapela llega fuerte. Viene de sacar un punto en una pista difícil como la del Pozoblanco y de vencer la semana anterior al Benidorm. El agotamiento del Teucro quedó patente el pasado sábado en su visita a Alicante, donde Borja Pedreira logró el empate sobre la bocina. Hoy buscan recuperar ese ritmo de juego que puso firme al Cuatro Rayas Valladolid.
El entrenador del Chapela, Fran Teixeira asegura que ahora Pontevedra tiene «un equipo que impone mucho respeto, viene de jugar una fase de ascenso y este año vuelve a estar en la zona alta de la tabla. Es difícil de concretar cuál es su punto débil en el juego porque tiene dos jugadores por cada puesto». A pesar de que lleva años dirigiendo al Chapela, el Teucro guarda un hueco importante en su corazón. «Fue hace 25 años, estuve con el Teucro desde el 1988 y con ellos jugamos competiciones europeas y logramos el ascenso a Asobal», recuerda Teixeira, que hoy solo dejará hueco para el sentimentalismo fuera de los sesenta minutos de juego.
El rival tuvo éxito frente al Pozoblanco y Benidorm, dos duros rivales en la categoría de plata