Acorraló al Celta B en el derbi y siempre llevó el peso del choque
13 ene 2014 . Actualizado a las 07:10 h.El fútbol es gol y al Ourense le faltó la suerte suprema para llevarse tres puntos que mereció por su insistente acoso a la portería del Celta B, que tampoco perdió la calma a pesar de las constantes andanadas del equipo local.
Fue el visitante Añón el que a punto estuvo de sorprender a los ourensanistas en los primeros instantes, pero a partir de ahí los de Luisito asumieron el mando con determinación. En cuanto Yebra y, sobre todo, Adrián Cruz comenzaron a abrir el juego a las bandas, el filial comenzó a sufrir. Álex, que sustituyó al lesionado Juan Martínez, avisó con un testarazo que se marchó por milímetros y el citado Yebra se encontró con el rechace de Soto, que desvió a la postre el travesaño.
Ya con los de O Couto lanzados y practicando su mejor fútbol, una triangulación de Cruz, Alegre y Gustavo, terminó con un chut mordido del ariete en el área pequeña que también se esfumaba sobre el larguero. Todo antes de que el centrocampista moañés pasara de creador a rematador y se encontrara con otro palo, primero, y con la figura de Goldar, cuando repitió el intento en la jugada siguiente. Con esa sucesión de lanzamientos desde la esquina terminó la primera andanada de los hombres de Luisito.
Después del descanso, llegaría el examen a la resistencia física de los ourensanos, que habían sostenido un fuerte ritmo sobre un terreno de juego que se agarraba a las piernas, después de las últimas piernas caídas. Con todo, la tónica del encuentro no varió un ápice. Si el público ya había pedido unas manos en el área viguesa durante el primer tiempo, parecieron más claras las de Javi Rey al cortar una incursión de Iker Alegre.
Álex volvió a sufrir el mal fario con los postes, tras un intencionado chut, pero ni por esas el plantel de Luisito perdió la verticalidad, convencido de que su estilo de juego le brindaría frutos. Y eso que David De Dios también jugó sus bazas y dio entrada al veloz Fernán para inquietar con las contras. Táboas tuvo que cortar una de esas carreras, como más tarde un buen remate de Goldar en la mejor propuesta ofensiva de los olívicos.
Antes, el árbitro perdonó la expulsión a Maceira por un derribo a Alegre. El propio extremo gijonés se encontró con otro defensor que interceptaba su lanzamiento a puerta, antes de que Rubén Blanco firmara con sus plásticas estiradas la constatación de que el gol estaba negado hoy para un Ourense, que siguió tirando del carro, incluso durante la prolongación.
Dos pepinazos más de Álex no cogieron portería por poco, mientras la afición de O Couto premiaba con aplausos el esfuerzo de su equipo y lamentaba la ocasión perdida.
Árbitro: Román Román (Castilla León). Mal aconsejado por sus auxiliares. Amonestó a Portela, Gustavo; Soto, Rubén, Maceira, Goldar, Fernán y Javi Rey.
Incidencias: O Couto (Ourense). Algo más de 3.000 espectadores en sus gradas. Terreno de juego demasiado pesado, que dificultó la circulación del esférico.
CD OURENSE (0): Manu Táboas, Josu, Pinillos, Moisés, Portela, Yebra (Rubén Arce, min 84), Adrián Cruz, Juan Martínez (Álex, min 9), Iker Alegre, Borja Valle (Javi Hernández, min 73) y Gustavo.
CELTA B (0): Rubén, Pablo Pérez (B. Domínguez, min 61), Maceira, Soto, Goldar, Javi Rey, Antón, Borja Fernández, Aitor (Fernán, min 59), Añón y Thaylor (Borja Iglesias, min 65).
Tres remates a la madera y varias oportunidades claras pudieron decantar la pugna