Ante el Marino amarró una victoria sin brillo pero de un gran valor para la confianza y la clasificación
20 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.De haber perdido, el Compostela se hubiese quedado por vez primera en la temporada en el puesto de promoción de permanencia. Pero ganó, y escaló un par de posiciones en la clasificación. Ese era el objetivo. Como diría Luis Aragonés, por lo civil y lo criminal. Y lo consiguió, en un partido en el que lo pasó mal en el tramo final porque, una vez más, encajó un gol mal defendido. Pero fue más pragmático que nunca.
El encuentro se le puso muy de cara al colectivo de Fredi Álvarez porque, en la primera llegada al área asturiana, Borja Facal apuró hasta la línea de fondo y sirvió un balón de oro a Joselu para que remachase. Y poco después Catú cabeceó un balón al poste.
El tanto tempranero cambió el guion de la contienda. Estaba escrito que era el Compos el que quería la posesión de balón y el adversario el que trataría de sorprender con su velocidad al contragolpe. Pero sucedió todo lo contrario. Al verse por detrás en el marcador, el Marino trató de presionar al rival muy arriba y no le dejaba dar más de tres pases seguidos. A diferencia de otras veces, el conjunto azul y blanco asumió que, en ocasiones, también toca jugar sin balón. Y buscó su suerte en transiciones rápidas.
Las dos oportunidades más claras de equipo visitante en el período inicial fueron dos obsequios del Compos. La primera, de Borja Facal. Pero David quiso ajustar tanto que su lanzamiento salió ligeramente desviado. La segunda, un mal despeje de Catú. Jandro, una pesadilla durante los noventa minutos, encaró a Adrián y el portero le ganó el mano a mano al borde del área.
El Compostela tenía un gran agujero en el centro del campo. Había mucha distancia entre Gonzalo y Yahvé respecto a la línea de tres que jugaba por delante. Y en esa laguna todos los balones de rechaces y segundas jugadas acaban en poder del rival. Fredi trató de corregirlo retirando a Yahvé para dar entrada a Taboada. Sin embargo, el movimiento que hizo más daño fue devolver a Joselu a la punta de ataque y ubicar a Nacho en la banda. Las tres últimas ocasiones del primer tiempo fueron locales: una falta de Gonzalo que envió a córner Rafa Ponzo; una buena jugada de Joselu que envió a Peláez,quien aguantó en exceso, alargó y vio como Nacho se trastabillaba cuando lo tenía todo a favor; y un balón dividido en el que al pichichi decisión para llegar antes que el portero.
Segunda mitad
Tras el paso por los vestuarios el Compos solo pasó apuros en un par de saques de esquina cabeceados fuera por los asturianos en el segundo palo. El rival dejaba cada vez más espacio a sus espaldas. Y en una contra conducida por Joselu llegó el penalti, muy protestado por los visitantes. El ariete transformó con frialdad y eficacia.
Por fin parecía que San Lázaro podría disfrutar de un final tranquilo. Pero en el minuto 88 Pevida cazó un centro desde la izquierda y acortó distancias.
De ahí al final, el Marino asedió, pero sin muchas ideas. Y sobró, ya en el tiempo añadido, un feo gesto antideportivo del lateral Guaya. Adrián Laureda envió el balón fuera para ser atendido. Exagerase o no, el árbitro descontó ese tiempo. Pero Guaya optó por no devolver el balón.
Ficha técnica
Goles: 1-0, min 4: Joselu. 2-0, min 74: Joselu. 2-1, min 88: Pevida.
Árbitro: De la Fuente Ramos. Amarillas a los locales Borja Facal, Jimmy, Gonzalo y Nacho, y a los visitantes Álvaro y David.
Incidencias: San Lázaro. Un millar de espectadores. José Ramón, ex jugador del Compos en la época de Primera, realizó el saque de honor. Campo algo irregular.
Compostela 2: Adrián Laureda, Borja Facal, Catú, Castiñeiras, Jimmy, Gonzalo, Yahvé (Taboada, min 35), Jordan (Diego Rey, min 81), Diego Peláez, Joselu y Nacho (Jesús Varela, min 63)
Marino de Luanco 1: Rafa Ponzo, Pablo Suárez, Omar, José Ángel, Guaya, Espolita, Álvaro, Titi (Pablo Hernández, min 76), Alejandro (Diego, min 68), David (Pevida, min 61) y Jandro.