En el fútbol, todo tiene un fin

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

DEPORTES

20 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Del desarrollo y desenlace del partido informan otros compañeros. Diré que el adverso 1-2, sin sorprender, tampoco era esperado. Enero sigue siendo un mes duro para el deportivismo que ayer vivió otra jornada de sufrimiento con la amargura de ver al equipo derrotado, precisamente en su campo y en un partido que vino a confirmar la momentánea pérdida del liderato de Segunda. Categoría de donde «cuesta un imperio salir», según frase muy repetida por dirigentes triunfalistas de los que tanto gusta escuchar a algunos hinchas aunque sus mentiras, envueltas en intereses extraños en el mundo del balón, ocultan o disfrazan con gran facilidad. Está demostrado que la masa de seguidores de los equipos aplauden todo lo que les llega, en tanto no vean con claridad que las promesas son irreales.

Enero está resultando un mal mes para el Deportivo y nos referimos, claro está, a los marcadores de los últimos cinco partidos. Adversidad que ya anunciamos con temor a mediados de diciembre, cuando era sabido que el club venía caminando sobre un falso piso aunque a los seguidores se les hablaba de unos cimientos firmes que permitirían darle más altura al edificio. Fantasías.

Realidad inventada

En el fútbol hay que aceptar el momento y reconocer las necesidades de unos cambios que, con el paso del tiempo, resultan inevitables en todos los equipos y más aún en un Deportivo del que desde hace años se viene pregonando una realidad inventada, que no responde con aquello de lo que algunos gustarían escuchar.

Terminaré dolido por este otro mal día como tuvo ayer el Deportivo, incapaz de devolvernos la tranquilidad en la tabla de clasificación. Pero el fútbol tiene más de una cara. Y por la esquina parece asomar la buena?