La unidad del equipo es la mejor arma que en estos momentos puede utilizar el Obradoiro contra la eficacia y el poderío del Real Madrid. Si se recompone de todos los golpes de estos días y sigue en su línea de mantenerse unido y trabajar duro en defensa, el equipo de Moncho Fernández puede dar la sorpresa. Claro, y si el Real Madrid no tiene su día. Va a ser difícil, muy difícil.
No estará Carrol y eso siempre es una ventaja. En los últimos encuentros en Sar fue el que nos fusiló siempre. Nunca supimos defenderlo. Será una posibilidad más para el Obradoiro, que deberá intentar que el juego de pívots no sea muy apabullante. En altura y efectivos habrá mucha diferencia. Luego, en el juego exterior el Obra está a una gran altura, con Corbacho en racha y con Dewar y Rafa Luz que se encuentran en un gran momento de forma. Es una pena que Scott no esté. El Real Madrid hace un baloncesto muy intenso, sobre todo en ataque, aunque también en defensa es arrollador. Es un equipo que no perdona ningún error del rival. Casi le da igual jugar en estático que correr. Todos los jugadores tienen en su cabeza la canasta. Además, el porcentaje de acierto es infinito. Es un conjunto que está pletórico en todas sus facetas.
No hay nadie invencible, pero lo cierto es que es complicado ganarle. Cuando un equipo consigue defenderle bien, como le pasó al Barcelona en la final de la Copa, se le puede poner en apuros. Pero en el último segundo siempre hay un jugador que te la clava. Es difícil que pierda un partido.
Del Madrid destaco, sobre todo, la intensidad con la que te golpea. Cualquier jugador en cualquier circunstancia puede resolver un partido. Es complicado hacer frente a tantos ataques. Es muy difícil parar tantos frentes abiertos.