El Obradoiro acabó dolorido

M.G. Reigosa SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

SANDRA ALONSO

La derrrota in extremis ante el Fuenlabrada hizo mella en el alma del equipo

23 mar 2014 . Actualizado a las 12:10 h.

El Obradoiro acabó con el alma dolorida y el cuerpo molido, pero con la cabeza alta. Moncho Fernández hizo uno de los resúmenes más cortos de la temporada, y lo concluyó con un «poco que decir». Por un momento, recordó en el tono y en el discurso a Luis Aragonés: «En lucha, pelea y tal, estoy muy contento». Y expresó solo un deseo de cara al futuro más inmediato: «Recuperar a la gente para poder competir y entrenar con normalidad». En el lado positivo, valoró la aportación de Peterson, «un jugador muy inteligente, con corazón y ganas de hacerlo bien. Solo lleva ocho o nueve entrenamientos».

Probablemente más de un equipo hubiese cargado las tintas sobre la actuación arbitral, especialmente en las dos últimas decisiones. Pero no fue el caso. En la canasta que no conceden a Rafa Luz por estimar que el tapón es legal, el propio técnico se inclina a pensar que acertaron, aunque con algunas dudas. A Dewar, sin embargo, le pareció que sí fue. Pero no quiso justificar un partido por una acción puntual: «Si hubiésemos hecho un poquito más antes no tendríamos que hablar del arbitraje en el último minuto».

«Es un día malo»

La reflexión del alero era inequívoca: «Prefiero perder de veinte puntos que hacerlo en la última jugada. Lo hizo bien Cabezas. Creo que antes de esa jugada pudimos hacer algo más y haber ganado el partido. No tengo muchas palabras más». Y concluyó todavía más expresivo: «Es un día malo».

Eso sí, Ben Dewar ya empezaba a hablar del Valencia y de recobrar el ánimo cuanto antes para hacer un buen partido la próxima jornada.

Con Pavel Pumprla podría decirse aquello de que la cara es el espejo del alma. Preguntado por su estado físico y moral, respondió: «Los dos mal. Perdimos de poco y esto es siempre lo peor. Y si es con un rival directo, todavía más. Ahora hay que pensar en que quedan muchos partidos más y esos son los importantes». El alero checo espera que sus problemas de espalda no vayan a más. En ese sentido es optimista.

Sobre cómo vio al vestuario a la conclusión del encuentro, comentó: «Estamos como cada vez que perdemos. Pero sí que es diferente a una derrota contra el Real Madrid, que no es una sorpresa. Teníamos la cabeza mirando el suelo. Pero el domingo toca descansar y empezar a pensar ya en el siguiente partido».

Tampoco se escudó Pumprla en el arbitraje: «No creo que fuese algo fuera de lo normal. Si pitan falta, es falta. Hay que ganar sin pensar en eso».