El vértigo de Stan

DEPORTES

21 abr 2014 . Actualizado a las 11:26 h.

La memoria es tan frágil que confunde la excepción con la norma. Durante casi una década Nadal sometió en tierra batida a sus rivales de una manera tan despiadada, que parecía imposible que dejase grandes victorias para los demás. Aunque, en realidad, levantar en un mismo año las cuatro mejores trofeos de la gira de primavera sobre arcilla resulta casi imposible. Solo un mortal lo consiguió hasta hoy, el favorito para morder dentro de mes y medio la Copa de los Mosqueteros en París. Ni su dominio está todavía en discusión ni tampoco carece de lecturas interesantes el triunfo de Wawrinka sobre Federer en Montecarlo. Esta clase de derrotas de Roger ya las habíamos visto demasiadas veces antes: un planteamiento genial, un nudo titubeante y un desenlace desalentador. Se diluye el maestro, como su carrera se nos escapa entre las manos. Y su compañero de Copa Davis se convierte en alternativa al machacón dominio de los cuatro de siempre. Falta testar si su candidatura tendrá más recorrido que las anteriores de Berdych, Del Potro y Ferrer. El vértigo de verse tan arriba...