Cardenal aguanta las presiones y los chantajes y el próximo podría ser Ángel María Villar

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

CESAR QUIAN

El presidente de la Real Federación Española de Fútbol ha maniobrado con más habilidad, porque aunque no facilita toda la información, sí que les ha remitido alguna a los auditores

07 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Escañuela es uno de los dirigentes federativos que está teniendo problemas con la política fiscalizadora de las cuentas que está desarrollando el secretario de Estado para el Deporte.

El más conocido es Ángel María Villar, quien ha ido a la guerra contra Miguel Cardenal porque le ha abierto cuatro expedientes de reintegro de subvenciones por un montante de ocho millones de euros.

Los expedientes, abiertos porque no se justificaron los gastos en la construcción de campos de fútbol en cuatro años diferentes siguen su camino a pesar de que el presidente de la Federación de Fútbol ha organizado huelgas del fútbol base en diferentes territoriales y de que ha puesto sobre la mesa la amenaza de la FIFA de suspender al fútbol español en el ámbito internacional.

Al mismo tiempo, el CSD sigue exigiendo a Villar la información de que carecen los auditores para aclarar las cuentas. Aunque no igual, es un caso similar al de la Federación de Tenis, con lo que se puede extrapolar que si Villar sigue sin facilitar la información que se le requiere, habría materia jurídica para que se proceda a la apertura de un expediente por parte del Tribunal Administrativo del Deporte. El dirigente, a diferencia de Escañuela, ha maniobrado con más habilidad, porque aunque no facilita toda la información, sí que les ha remitido alguna a los auditores, con lo que intenta hacer ver que él sí que cede a los requerimientos que le fueron realizados.

Por otro lado, no hay que olvidar que, en ocasiones, la simple apertura de expediente puede derivar en la inhabilitación cautelar de los dirigentes federativos, como por ejemplo pasó en su día en Galicia con Julio Meana.