La llamada de la docencia

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

DEPORTES

JEAN-CHRISTOPHE BOTT

La lucense Alessandra Aguilar, la mejor maratoniana española y graduada en inglés, da clases particulares por vocación y para prepararse para el futuro

01 ene 2020 . Actualizado a las 21:56 h.

La vocación de profesora ha tocado a la puerta de Alessandra Aguilar, la mejor maratoniana española de los últimos años. Graduada en inglés, imparte clases particulares cuatro horas a la semana en Torrelodones, la localidad madrileña en la que reside desde hace tiempo. Y no lo hace por necesidad económica -es una de las pocas que se puede dedicar a su deporte de un modo profesional- sino por una decisión personal- y como un modo de ir preparando el futuro. Cuando llegue el día de colgar las zapatillas tiene previsto opositar. Y en sus pinitos como profesora, no sale mal parada. Todo lo contrario. Su método funciona.

«Clases de inglés, Alessandra Aguilar. Graduada en Magisterio en inglés y alto nivel de British Councill. Gran experiencia con niños. Clases particulares a domicilio con posibilidades de darlas en mi casa...». Este fue el texto que la olímpica y mundialista en la modalidad de maratón colgó en su página personal de Facebook a principio de curso. Pero la experiencia viene de atrás y nada tiene que ver en este caso con las apreturas económicas de otros atletas. «Lo hago porque me apetece. No es un tema de necesidad, aunque unos ingresos extra nunca vienen mal, sino porque es una faceta que me gusta mucho y me lo paso muy bien haciéndolo». Es una válvula de escape al intenso y duro entrenamiento diario de quien puede meter en sus pierna 180 kilómetros semanales.

Con un amplio dominio del inglés, Alessandra confiesa que el primero de los cuatro años que lleva ejerciendo de profesora particular fue duro. Tuvo que ponerse al día con el temario, hacer sus fichas, programar su método y repasar un inglés, asistiendo a cursos, que había dejado un tanto aparcado al dedicarse en cuerpo y alma a su deporte.

Todo rodado

Ahora todo va rodado, por la experiencia adquirida y en especial porque se método funciona. La lucense trabaja en la actualidad cuatro grupos de edades distintos. «Con las más pequeñas me lo paso bomba. Me rio mucho con ellas y estoy deseando que llegue el día de darles la clase». Son las más interesadas en llegar a clase para preguntarle cómo ha ido el fin de semana y para decirle que han visto a la profe por televisión devorando kilómetros en el asfalto. Sus demás alumnos la ven más como docente, no como atleta de élite.

Su mayor reto lo tiene con los adolescentes, pero también ha conseguido que capten su mensaje para que saquen la asignatura. El elenco se completa con un alumno de 30 años que gracias a su intervención se ha atrevido a soltarse en inglés en público, algo que según confiesa no parecía nada fácil.

Su método

Alessandra habla de su método con pasión. «Trato de introducir juegos, canciones, trabajo mucho con topics, incidimos en el vocabulario, que todo sea lo más ameno posible a la hora de aprender. Intento que las clases sean lo más prácticas y didácticas posible». Nada que ver con la escuela tradicional encorsetada en unos textos. Los resultados avalan su manera de enseñar. Sus alumnos aprueban, se lo pasan bien, van encantados a clase y se familiarizan con un idioma cada vez más importante para la vida diaria.

La vocación de profe no le ha restado tiempo para su deporte. La gallega siempre ha sido muy organizada y a la docencia dedica cuatro horas a la semana en días que no le toca doblar sesión para seguir quemando etapas de cara a su encuentro con los Juegos de Río (el próximo mes de febrero tiene una cita clave con el campeonato de España de maratón en Sevilla).

Con 37 años, todavía tiene cuerda en una modalidad como el maratón, pero la lucense quiere ir preparando el camino, y tiene clara cuál es su prioridad: «Quiero opositar para ser profesora. Me gustaría trabajar en la enseñanza pública», comenta sin pestañear.

A su favor para conseguirlo tiene la persistencia. La que ha marcado toda su vida deportiva y su expediente académico. Ayer mismo hizo un descanso en su tiempo de estudio para atender a La Voz. Ya está preparando su desembarco en las aulas.