Nadie es culpable del ridículo de Cádiz

Ignacio Tylko MADRID / COLPISA

DEPORTES

J.P.GANDUL | Efe

Florentino Pérez se aferra a un defecto en la notificación de la sanción y cree que el Madrid actuó bien

04 dic 2015 . Actualizado a las 10:06 h.

Francisco Rubio, juez único del Competición de la Federación Española de Fútbol (FEF), deberá tomar hoy la peliaguda decisión de si elimina al Real Madrid de la Copa del Rey por alineación indebida del futbolista ruso Denis Cheryshev en el partido de ida de dieciseisavos de final que enfrentó a su equipo con el Cádiz, el miércoles en el estadio Ramón de Carranza. El letrado ya tiene en su poder la denuncia presentada por el club andaluz y las alegaciones del Real Madrid, que niega cualquier error o infracción, y no asume responsabilidad alguna. Argumenta que nadie le había notificado al jugador que estaba suspendido un partido por acumulación de tres amonestaciones recibidas Villarreal y que, por lo tanto, no puede haber condena.

Tras analizar lo ocurrido con los servicios jurídicos y con su junta directiva, Florentino Pérez compareció ante los medios y se declaró inocente. «Según un principio básico del Derecho y la jurisprudencia del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), la sanción no existe hasta que no se le notifica al interesado; en este caso, a Cheryshev y al Real Madrid no le habían comunicado nada ni el Villarreal, ni la RFEF, y era imposible saber que el jugador estaba suspendido», esgrimió el máximo mandatario blanco, quien confesó que aún no ha conversado con el futbolista ruso.

Pérez se refirió en concreto al artículo 41.2 del Código Disciplinario de la RFEF, donde se estipula que «las resoluciones no producen efectos para los interesados hasta su notificacion personal».

Negó que desde su club se actuase con negligencia y desmintió que hubieran recibido una circular de la RFEF, el pasado 27 de julio, con la relación de jugadores inhabilitados. Aclaró, no obstante, que si se demostrase que ese documento existe y se extravió, pedirían disculpas.

Según el máximo mandatario, en ese partido el Madrid «hizo especial hincapié en chequear todo». «Rafa Benítez estaba muy obsesionado y se lo dijo al delegado porque cuando juegan chicos que no son habituales y militan en el Castilla puede haber confusión con las fichas», añadió.

Dejó claro que, en caso de que le eliminen en los despachos, el Real Madrid recurriría hasta llegar al menos al TAD. Florentino desoyó a la crítica y a la afición del Real Madrid, que se preguntan, atónitas, quién fue el responsable de lo ocurrido. Unos acusan a Cheryshev por no saber que arrastraba sanción. Muchos más apuntan a Miguel Porlán Chendo, el delegado del equipo que se pasó la segunda parte del choque copero colgado al teléfono; otros, un amplio sector, señala directamente al presidente, al propio Florentino Pérez.

Un «deterioro paulatino» del equipo que el ahora presidente no ha logrado frenar

«Desde el pasado enero, sufrimos un deterioro paulatino». Esta sentencia, pronunciada por Florentino Pérez cuando compareció para respaldar a Rafa Benítez tras la última debacle del Real Madrid en el clásico, tiene un efecto bumerán para el presidente tras este ridículo, el último de los episodios que han dañado la imagen del club blanco.

Basta con recordar el 4-0 ante el Atlético y la posterior fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo, amenizada por el cantante Kevin Roldán; la doble despedida a Iker Casillas; la contratación frustrada del portero David de Gea porque los faxes y la confirmación del Manchester United llegaron tras cerrarse el mercado de fichajes; el varapalo ante el Barça, la pañolada y los gritos de «¡Florentino, dimisión!» en el Bernabéu; la oscuridad en torno al estado de forma de Cristiano, de quien se ha publicado que viaja con frecuencia a Marruecos en avión privado por asuntos extradeportivos; la imputación de una de las estrellas del equipo, el francés Karim Benzema, por un presunto chantaje sexual a Mathieu Valbuena, su compañero de selección, y hasta la denuncia formulada contra el presidente por socios del Real Madrid que se han quejado de un cambio en los estatutos para que Florentino pueda blindarse en el cargo.

Si Florentino Pérez pone un circo, le crecen los enanos.