La ATP investiga el tropiezo de Marrero y Arruabarrena en Melbourne
26 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La Unidad de Integridad del Tenis (TIU, sus siglas en inglés) ya indaga sobre la derrota de los españoles David Marrero y Lara Arruabarrena en la primera ronda de dobles mixtos del Open de Australia. Cayeron ante la checa Andrea Hlavackova y el polaco Lukasz Kubot, en un encuentro suspendido por el gigante de las apuestas por Internet Pinnacle Sports tras detectar un comportamiento extraño en los pronósticos, según reveló The New York Times (NYT). Los ganadores confirmaron que habían sido interrogados por el organismo que los circuitos profesionales (ATP y WTA) y la federación internacional crearon para velar por la limpieza del juego.
¿Qué anomalía detectó la casa de apuestas?
El polaco y la checa eran favoritos, pero los traders de Pinnacle detectaron que «casi todo el dinero caída del lado de Hlavackova y Kubot», según explicó al NYT el dirigente de la casa de apuestas Marco Blume: «Era un indicador de que el partido podía estar amañado».
¿Qué medidas se tomó al notar algo extraño?
Como suele suceder cuando un pronóstico se decanta en una dirección en mayor medida de lo previsto, Pinnacle Sports aumentó la cuota ofrecida por la victoria española, y rebajó la de su derrota, según el testimonio de Marco Blume al New York Times. Siempre según esta versión, nada cambió. Trece horas antes del inicio del partido se redujo la apuesta máxima individual de 500 a 100 dólares. La tendencia se mantuvo. Nueve minutos después, la compañía canceló la apuesta a ese partido de mixtos.
¿Cuánto dinero se movía?
Según contó un portavoz de la web de apuestas Betfair al NYT, el partido de Marrero y Arruabarrena registró más de 25.000 dólares en pujas solo unas horas antes de empezar, mientras que los otros tres partidos fijados sobre esa hora en Melbourne totalizaban menos de dos mil. «Vimos un pequeño número de personas colocando una gran cantidad de dinero», indicó Blume.
¿Son las anomalías en los apostantes una evidencia?
Tal como explicaron en los últimos días los responsables del tenis, esos datos pueden actuar como pista, pero no como prueba, pues una persona del entorno de un jugador puede conocer un bajo momento de forma o una lesión que mermen su rendimiento sin participar en amaño alguno.
¿Qué sucedió durante el partido?
La crónica del NYT recoge errores atípicos de Marrero. De forma implícita lo señala y viene a obviar a Arruabarrena, por sus dobles faltas y la forma como restaba los servicios de Hlavackova sin la agresividad habitual con la que un hombre devuelve la bola de una mujer en un mixto.
¿Cuál es la versión de los españoles?
Marrero aduce una lesión en la rodilla como causa de su bajo rendimiento, según sus declaraciones al NYT, y asegura disponer de una ecografía que muestra un tendón inflamado. Dice haber dado su «100%», pero que también fue prudente para evitar una lesión que podía haberle tenido de baja «durante tres, cuatro o cinco meses». El tenista canario también dijo al New York Times que cuando juega contra una mujer su mente le dice «ten cuidado». El fijo por jugar los mixtos de Australia es de 2.900 euros a repartir entre los dos jugadores. Si se hubiese retirado previamente, no lo habría cobrado.
¿Quién conocía la lesión del canario?
Marrero y Arruabarrena explicaron que solo sabían la lesión de rodilla del canario sus entrenadores, los médicos del torneo y un par de jugadores españoles, aunque era posible que un espectador se hubiera percatado durante el entrenamiento del sábado de que Marrero estaba lesionado, según recoge el NYT.
¿Tienen antecedentes?
Hasta hoy, no se conocen partidos investigados a Marrero ni a Arruabarrena. El NYT asegura que, según Stefano Berlincioni, experto italiano en apuestas deportivas, el canario jugó cuatro encuentros de dobles masculinos que incluyen sospechosos movimientos de apuestas en los torneos de Pekín, Shanghái, Viena y Metz. E indica además que las probabilidades en los tres últimos partidos de mixtos de Marrero en grand slams se desplomaron al acercarse el comienzo, cayendo del 55% inicial al 29 en el momento de empezar el partido en Wimbledon.