Celta y Deportivo pretenden aprovechar el derbi para marcar distancias con la zona comprometida
23 oct 2016 . Actualizado a las 10:14 h.La concordia no aparca la necesidad. Celta y Deportivo se han cansado de hacer guiños al entente entre las dos aficiones a lo largo de la semana, pero al mismo tiempo han hecho votos para que la rivalidad se mantenga por mucho tiempo. Y para conseguirlo, y aunque se trate de la novena jornada de Liga, los dos contendientes necesitan aumentar su hucha de puntos. La zona roja les pisa los talones.
Esta premura, unida a la dispersión del Celta entre la cita continental con el Ajax y el proceso de venta del club a un holding chino, pudiera ser el acicate que invite a Gaizka Garitano a apostar fuerte en su primera visita como blanquiazul a Balaídos. Adelantando la presión y decantándose por un dúo de ataque. Una idea que en absoluto coge desprevenido al Toto Berizzo, que ya aventuraba en su comparecencia «presiones sorpresivas» del rival.
Los vigueses, que claramente priorizan la Liga frente a la Europa League, podrán contar con un once muy próximo al tipo con la única ausencia de Sergi Gómez en el centro de la defensa, puesto que será cubierto por Roncaglia, uno de los tres celestes que repetirá en el once 60 horas después. Los otros dos formarán el doble pivote: Radoja y el Tucu Hernández.
Todos los demás, con Iago Aspas a la cabeza, estarán igual de descansados que un Deportivo que ha estado preparando el derbi sin ningún tipo de distracción toda la semana y que contará con todo su arsenal, incluido un Florin Andone que horas antes parecía descartado. El rumano apunta a hombre más adelantado de los coruñeses. En la retaguardia, la presencia de Sidnei es toda una garantía que unir al recuperado Juanfran, una de las tres novedades con respecto al partido del Camp Nou, que tampoco habían iniciado Fayçal, que aportará trabajo en el sector izquierdo del centro del campo, y Ryan Babel, un jugador lleno de talento que parece estar preparado para aumentar su cota de participación. El turco Çolak será el gran sacrificado. Curiosamente, las dos formaciones serán muy parecidas a las del derbi de abril. En el Celta repiten nueve jugadores y en el Deportivo siete.
Invertir la tendencia
Los dos equipos afrontan la cita después de sendas goleadas a domicilio (con Villarreal y Barcelona respectivamente) pero un derbi es el escenario ideal para un cambio de tendencia. Tanto, que los deportivistas ven el feudo vigués como un excelente lugar en donde marcar al fin como visitantes, algo que no han logrado en sus cuatro salidas anteriores, aunque a cambio fueron capaces de arrancar un par de empates, y los célticos aspiran a dejar por primera vez en Liga (en los duelos de casa) la portería a cero, algo nada habitual para un equipo que juega a campo abierto y que ha errado en el repliegue en las últimas contiendas. El empate, neutralizando dos marcadores en contra ante el Ajax, también han sido un refrendo.
Las exigencias clasificatorias de ambos (rivales directos en la lucha por la permanencia), unida a la declaración de intenciones, invita a pensar en un derbi vivo, alejado del estereotipo de partido trabado. Siempre que la lluvia lo permita (la previsión es de un 80 % a la hora del partido), un elemento que en absoluto debe impedir que en las gradas se viva el mejor de los ambientes. Balaídos estará muy cerca del lleno absoluto, con un millar de coruñeses en las gradas y con el reto de devolver el clásico del fútbol gallego a la normalidad.
Alineaciones
Celta: Sergio Álvarez, Hugo Mallo, Cabral, Roncaglia, Jonny, Radoja, Tucu Hernández, Wass, Orellana, Bongonda y Aspas.
Deportivo: Lux, Juanfran, Albentosa, Sidnei, Navarro, Mosquera, Guilherme, Bruno Gama, Fayçal, Babel y Andone.
Árbitro: Álvarez Izquierdo (Comité catalán).
Estadio: Balaídos.
Horario: 12.00 horas, digitales.