¿Quién defiende a la selección?

La Voz REDACCION / LA VOZ, AGENCIAS

DEPORTES

David Ramiro | Efe

España se asoma al precipicio después de que Scariolo facilitase una lista sin los jugadores de la Euroliga por el conflicto de las ventanas FIBA

18 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La selección española de baloncesto se jugará parte de su futuro en los próximos años sin sus mejores jugadores. Sergio Scariolo facilitó ayer una lista de circunstancias, sin la presencia de los jugadores que militan en equipos de la Euroliga, para afrontar los choques de la próxima semana ante Montenegro (viernes 24, en Podgorica) y Eslovenia (domingo 26, en Burgos) correspondientes a la primera fase clasificatoria para el Mundial de China de 2019. El seleccionador, que en primera instancia había dado una relación de 25 jugadores, compareció ayer ante los medios y no dio explicaciones sobre por qué habían desaparecido los jugadores de Euroliga.

El Consejo Superior de Deportes había realizado varias reuniones entre las partes que componen la polémica de las ventanas FIBA pero sin resultados. Mediaset, poseedora de los derechos de televisión, denunció ayer a través de un comunicado «la tibieza» del CSD «en la aplicación de la Ley del Deporte 10/1990 de 15 de octubre, que en su artículo 47 dispone, sin paliativos, que es obligación de los deportistas asistir a las convocatorias de las selecciones deportivas nacionales para la participación en competiciones de carácter internacional o para la preparación de las mismas». Por este motivo, anuncia que no retransmitirá estos partidos.

Preguntado por La Voz, el CSD señala que le gustaría «otra solución en la que España pudiera contar con los jugadores de la NBA y de Euroliga», pero que «eso pasa por un acuerdo entre todas las partes». Además, reconoce que no instó a los clubes a que cumplieran con la obligatoriedad de ceder a sus jugadores a la selección española, tal y como marca la ley.

Por su parte, el presidente de la federación española, Jorge Garbajosa, que en los últimos días había alertado del peligro que se cernía sobre la selección, recordó que la FEB hizo «todo lo posible, hasta el último momento, para encontrar una solución práctica y razonable», pero no siendo posible, «ha antepuesto los intereses del baloncesto global» frente a «la lucha de intereses».