Un match race en el Océano Sur

Támara Echegoyen

DEPORTES

Jen Edney

Esta última semana hemos tenido una pequeña pelea con el Dongfeng

21 dic 2017 . Actualizado a las 07:47 h.

Desde hace unos días nos separamos un poco los dos primeros del resto de la flota y eso nos ha llevado a que la estrategia con el resto de los equipos sea un poco mixta, es decir, no solo navegando controlando al resto de la flota, sino también controlándonos el uno al otro.

Sinceramente, me ha sorprendido saber que después de los Juegos de Londres y de haber cambiado tantas veces de modalidad me iba a encontrar ahora haciendo una Volvo Ocean Race, en medio del Océano Sur, una situación tan parecida a las que nos encontramos en las competiciones de Match Race y que tantas veces hice para preparar aquellos inolvidables Juegos del 2012.

Esta última semana ha sido un poco intensa y dura porque os podéis imaginar que controlar un barco, ya sea el de adelante o el de atrás, provoca una situación un poco estresante. Al final dependes de sus maniobras, por lo que en el barco lo que estaba claro es que todo el equipo estaba en stand-by para hacer cualquier maniobra a la hora cubrir y defender la posición que buscábamos con respecto al líder en ese momento, Dongfeng. Nuestra vida diaria se convertía en las cuatro horas de trabajo que son obligatorias en cubierta y las otras cuatro con los trajes puestos, comiendo rápido y siempre con la atención puesta en que podríamos tener que salir a hacer una maniobra. Vamos, una semana bastante intensa. 

Finalmente estamos liderando la flota pero con el Dongfeng pegado, así que quedan unos cuantos días por delante que seguro que serán reñidos, porque los chinos están demostrando que son un equipo muy fuerte y que no van a dejar escapar la victoria.

Cuando llegue a tierra tendré que preguntarle a Marie Riou, una amiga que está navegando en el Dongfeng y que también estuvo en los Juegos de Londres en el equipo francés de Match Race, qué recuerda ella de los tiempos juntas, que ahora se vuelvan otra vez realidad en otro tipo de competición y en un barco como es este de la Volvo, tan grande y que encima estás en medio del océano, que nada tiene que ver.

No os voy a mentir, hay ganas de llegar pero no de dejar de luchar por ganar esta etapa. El equipo sigue trabajando como siempre, no se para ni un momento en cada hora encima del barco y en hacer lo máximo posible para que esto funcione.

Me gustaría hacer una mención especial a mi gran compañero Ñeti (Antonio Cuervas-Mons) que está recuperándose de una lesión: ¡Mucho ánimo, Ñeti! Te esperamos pronto de vuelta y que sepas que de los dos consejos que me has dado uno lo tengo casi aprobado: sigo seca después de más de 10 días. ¡Increíble, Ñeti! Y los otros que me diste pues estoy en proceso aún; estoy en un «Necesita Mejorar», como ponían las notas de la escuela cuando éramos pequeños.

No puedo despedirme sin desearos felices fiestas a todos ¡y no dejéis de seguirnos porque esto está muy interesante!