Tavares y Campazzo fueron los jugadores diferenciales

Ricardo Hevia

DEPORTES

16 feb 2020 . Actualizado a las 22:51 h.

A grandes rasgos, lo normal era que pasara lo que sucedió, que el Real Madrid ganara la final sin problemas. Sin embargo, hay algunas consideraciones. El Unicaja comenzó bien, defendiendo con acierto. Sin embargo, en el baloncesto, igual que en otros deportes, hay que meter canastas. La diferencia en el primer tiempo se fragua en que el Real Madrid lo mete todo, con unos porcentajes estratosféricos y el Málaga no mete una. Es más, es el primer cuarto el que rompe el partido. El Unicaja no tiene problemas con el rebote, ya que captura más que el Real Madrid. Su error es que se precipita y juega demasiado estático en ataque, muchos uno contra uno, y a un equipo como el Real Madrid si no lo mueves en defensa tienes que acabar atacando de frente y ahí está Tavares. No solo al Unicaja, sino a todos los equipos de Europa, se lo pone muy difícil de cara al aro.

Hay otra consideración que hacer. Al Real Madrid, con esos porcentajes de tiro, no solo no le gana el Unicaja, no le vencería ningún club de Europa. El Madrid cuando tiene problemas y pierde es cuando falla los triples, ahí le vienen las dificultades.

El partido se murió al llegar al descanso. La segunda parte todo un fue una especie de All Star. El Real Madrid jugó con una terrible seriedad en todo momento, tirándose por el suelo en busca de la basura cuando no lo necesitaba y dando la impresión de que no le iba a dar ni una posibilidad al Unicaja, ni tan siquiera para maquillar el resultado de esta final.

Una consideración que todo el mundo sabe es que en este Madrid, el jugador determinante se llama Campazzo. La reacción de Unicaja viene con Llull dirigiendo al equipo. Como anécdota cabe decir que el Madrid perdió en Lugo con Campazzo descansando en Madrid. El argentino, en este momento, es el jugador diferencial.

Pablo sigue galopando hacia la gloria. El Madrid, ahora mismo, parece que superó ese bache de hace un mes o tres semanas. El próximo partido es contra el Fenerbahce, el líder y probablemente, ahora mismo, el mejor equipo de Europa. Será el momento de saber si lo que pasa es de verdad o sucede porque los rivales eran débiles.