Vuelos cancelados y mil kilómetros en coche: La odisea del Teucro para viajar

Nieves D. Amil
NIeves D. Amil PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

CAPOTILLO

El club pontevedrés asegura que cada semana tienen contratiempos con los desplazamientos que le suponen doblar los costes

14 feb 2021 . Actualizado a las 04:55 h.

El Teucro tenía que haber cogido ayer un vuelo que lo llevase a Alicante donde juega hoy a las 12 horas uno de los partidos más importantes de este último tramo del campeoanto. Pero cuando su única preocupación debería ser disputar el partido, los jugadores y el cuerpo técnico han dejado a un lado eso para centrarse en el desplazamiento. Porque no solo es importante el final del camino, para el Teucro está siendo una verdadera odisea hacer esos caminos.

Cuando tenían que estar subiéndose a un avión, el primer equipo ha tenido que alquilar unas furgonetas y emprender un viaje de más de mil kilómetros. «Hace un mes que teníamos los billetes y nos los cancelaron, los jugadores se meterán diez horas de coche antes de un partido importante. Tenemos que parar en Madrid a comer y tirar de contactos en Alicante, donde está todo cerrado», explica José Ameijeiras, miembro de la directiva azul, que asegura que lo ocurrido este fin de semana no es más que lo que lleva sucediendo desde el principio de la temporada.

Desde el club aseguran que no tienen respaldo de la Federación Española de Balonmano y en jornadas como las de ayer hay que tirar de la buena voluntad del personal del club para cumplir con el calendario, «sino acudimos a un partido nos sancionan».

Y la situación se agravará el próximo 27 de febrero cuando toca viajar a Ibiza. «La compañía nos canceló los billetes que teníamos, sacamos otros desde Santiago a Madrid y de ahí a Baleares, pero nos los volvieron a anular», explica Ameijeiras, que asegura que el club ha pasado de gastar 1.800 euros en unos billetes a tener que destinar más de cuatro mil. La única solución que han encontrado, y que rezan para que no se la cancelen, es viajar desde Oporto y solicitar un permiso al Gobierno para poder cruzar la frontera. «Intentamos volar a Barcelona y desde ahí coger un ferry y fue inviable», apunta Ameijeiras.

Al elevado coste de los desplazamientos, que tiene que asumir el club, está la exigencia ahora de la Federación Española de Balonmano de hacer tests serológicos 72 horas antes de cada partido y todas las semanas. «Nos enviaron 25 cajas gratis y nos habían mandado otra tanda antes», aclara.

Difícil situación deportiva

Esta compleja situación extradeportiva se agrava en un final de liga en la que el equipo no tiene margen de error. Queda por delante el partido de hoy a las doce de la mañana, la próxima semana se medirán al Lalín y cerrarán la competición en Ibiza. Solo le quedará pendiente el encuentro aplazado contra el Bordils. Y todo eso después de haber perdido los últimos tres encuentros. «Deportivamente estamos muy tocados y tenemos la baja de Dzokic. Estamos intentando fichar a alguien para la segunda fase de la liga, pero la verdad es que está siendo muy complicado», apunta el representante de la junta gestora. El Teucro está en séptima posición con 10 puntos, a tres del Lalín, en sexto lugar.