Dentro del 49er hay un favorito claro que fue el dominador de la flota desde los Juegos de Londres. Tienen que salirle demasiado mal las cosas para que Nueva Zelanda no gane el oro. Está un punto por encima. De hecho, han ganado los mundiales sin haber realizado una preparación específica. La lucha por las medallas será interesante, teniendo en cuenta la igualdad entre los candidatos, a los que se les pueden sumar algunos que son una incógnita. Entre los equipos estables se encuentran el español, con Iago López y Diego Botín; el alemán (medalla en Río, con experiencia acreditada y capacidad para prepararse y llegar al 100 %) y el austríaco (que estuvo últimamente a tan buen nivel que discutió en ocasiones el dominio de Nueva Zelanda). Además, yo añadiría a la tripulación británica. Como posible sorpresa incluyo a Croacia, que fue oro en 470 en Río y tiene un buen palmarés, aunque lleva poco tiempo en la clase. Para mí, el factor clave será cómo se manejen en las condiciones límite, porque el 49er es muy inestable y en esa bahía se genera una ola compleja. No volcar y la gestión de riesgos en maniobra será determinante. Asimismo, si hay días con una bajada clara de la intensidad del viento, pero con ola, tendrán ventaja los más técnicos (como Iago y Diego, con su pericia y estrategia) porque el campo de regatas es complejo. La clave será sobrevivir en los días límite y reafirmarse en los de condiciones estables.