El Barcelona se quita sus complejos en el Parque de los Príncipes de París (2-3)

Daniel Panero COLPISA

DEPORTES

Mbappé se lamenta y los jugadores del Barcelona celebran el tercer gol.
Mbappé se lamenta y los jugadores del Barcelona celebran el tercer gol. Stephanie Lecocq | REUTERS

Los azulgrana brillan por fin en una salida europea ganando al PSG

10 abr 2024 . Actualizado a las 23:44 h.

El Barcelona dio encima de la mesa. El conjunto que dirige Xavi Hernández se impuso al PSG (2-3) en el Parque de los Príncipes en un partido que tuvo todo y que terminó siendo el antídoto ideal para que los culés se quitaran de una vez por todas los complejos que arrastraban en cada salida europea. El doblete de Raphinha, el mejor jugador de la noche, y el gol definitivo de Christensen en los instantes finales, allanan el camino del conjunto catalán a las semifinales de la Champions y emplazan a los azulgranas a rematar la faena el próximo martes en el Lluis Companys.

Era la hora de la verdad para el Barcelona y se notaba por todas partes. Frenkie de Jong y Pedri forzaron para no perderse la cita, Xavi fue cauto en la previa y los culés salieron al césped del Parque de los Príncipes con los cinco sentidos puestos en la faena, dispuestos a dar un golpe de autoridad. Así, con el 4-3-3 habitual, contuvieron el empuje local y así se inventó Xavi una fórmula con la que desactivar el plan de Luis Enrique. Y es que el PSG presionó arriba y el Barcelona contestó saltándose el libreto y alternando el juego en corto con balones en largo a Lewandowski que cortocircuitaron el plan del equipo galo.

Esa variante de Xavi fue mano de santo y el Barcelona poco a poco se fue haciendo dueño de la situación. Los azulgranas, con Sergi Roberto y De Jong en la creación, se miraron a los ojos y supieron que podían meter mano a uno de los favoritos de la competición. Solo había que seguir el plan. El PSG, lento en la circulación, se estrellaba contra el orden azulgrana y cuando quería recuperar la pelota no tenía fuerzas. Así, con un Lewandowski superlativo haciendo de boya, llegaron varias transiciones peligrosas del Barcelona y así encontró Raphinha la oportunidad de abrir el marcador. El brasileño cazó un rechace tras un centro de Lamine Yamal y premió la buena primera mitad de su equipo.

Sobrevivió al tsunami

Tras la reanudación, todo el tinglado se vino sin embargo abajo. Luis Enrique retiró a Asensio, desaparecido en la primera mitad, para dar entrada a Barcola, y su equipo lo agradeció con un arreón que se llevó por delante a los culés en apenas cinco minutos. La tormenta perfecta comenzó a la carrera y con un mal despeje de Araujo que cazó Dembélé para fusilar a Ter Stegen y continuó con una jugada de tiralíneas que acabó en un pase filtrado de Fabián Ruiz que finalizó a placer Vitinha. Apenas transcurrieron tres minutos entre un gol y otro.

Cada transición era un tormento para los de Xavi, que pudieron encajar el tercero en un zapatazo de Barcola que se topó con el larguero. La fortuna les sonrió esta vez, sobreviviendo a ese tsunami. Xavi se refugió en la pelota, introdujo a Pedri y Joao Félix y cambió la historia. El canario se sacó de la chistera un pase extraordinario para que Raphinha empatara el encuentro y Christensen, recién ingresado, aprovechó un error local para rematar en un córner y darle el triunfo a su equipo.