Mucho Julián Álvarez para tan poco Valencia (0-3)

Ignacio Tylko COLPISA

DEPORTES

Pablo Morano | REUTERS

Dos picotazos letales del argentino decidieron en el primer acto un duelo que cerró Correa cerca del final tras un dominio estéril del equipo de Corberán

22 feb 2025 . Actualizado a las 20:53 h.

Dos picotazos de la Araña en el primer acto dejaron malherido a un Valencia con actitud reprochable pero aptitudes limitadas, y permitieron al Atlético encarrilar una victoria indiscutible a la que Correa puso la guinda cerca del final. Demasiado Julián Álvarez para tan poca defensa che. Y es que el argentino igualó en Mestalla su mejor registro de siempre, ya con 19 goles en lo que va de curso, nueve de ellos en Liga. Varapalo para un equipo de Corberán que llegaba pletórico tras encadenar tres victorias en casa ante Real Sociedad, Celta, y Leganés, pero fue un permanente quiero y no puedo ante un enemigo de enjundia que batalla en otra Liga. Lo intentó a base de corazón en la segunda parte, pero por algo los madrileños son los menos goleados, con solo 16 tantos encajados.

Justo antes de afrontar los duelos que marcarán su temporada, se rearman los colchoneros, que pudieron ver el partido del Barça en Las Palmas incluso como líderes, y pusieron fin a una racha negativa en el torneo de la regularidad, ya que venían de sumar solo seis de los últimos 15 puntos en litigio. «En la vida no hay un mañana, hay un hoy y es en lo que vivimos». En los prolegómenos del choque trampa de Mestalla, el Cholo Simeone insistió en ese mensaje inequívoco de pensar solo en el partido que toca, que distraerse con esos duelos tremendos que se avecinan ante el Barça en las semifinales de Copa o frente al Real Madrid en octavos de la Champions.

Nada de reservar jugadores. Hizo tres cambios y los tres en la zaga. Lo más novedoso fue ver a Marcos Llorente de mediocentro, puesto en el que llegó a la élite pero donde nunca convenció a su entrenador por ser un tipo más dotado para largos recorridos que para el juego posicional.

También presentó tres novedades Corberán, que intentó ganar la partido a través de muchos centrocampistas y con Sadiq como referencia arriba en lugar de Hugo Duro. Sorprendente porque el ex del Getafe tiene al Atlético como víctima favorita, con cinco goles en seis partidos. El técnico che había exigido «ambición» y «agresividad» entre las claves del éxito. Es verdad que su equipo salió mandón, con valentía, dispuesto a encerrar a un Atlético, que sabido es, tampoco se siente incómodo cerrado, con las líneas juntos y a la espera de su momento.

Griezmann, asistente de lujo

Mientras los locales mordían pero no dañaban, los colchoneros marcaron diferencias en su primera llegada clara. Pase magistral de Griezmann a Lino, que remató a boto pronto, con el empeine y medio cayendo para enviar el balón al travesaño. Tras el rechace, dejada de Giuliano y primer picotazo de La Araña. A tenor de las estadísticas del curso, el 0-1 podía ser determinante porque el Valencia no sabe remontar y el Atlético no cae si se pone por delante.

La superioridad técnica de los colchoneros se puso aún más de manifiesto en el segundo tanto. Jugada larguísima, de lado a lado, con asistencia magnífica de Griezmann a Julián, que cabeceó solo entre dos centrales y picó el balón lejos de Mamardashvili. Pudo meterse el Valencia en el choque pronto, pero Sadiq cabeceó fuera en posición inmejorable tras un saque de falta. Ya en el descuento, la Araña perdonó el 'hat trick' en la más clara de las que tuvo. Error grueso de Mosquera, cabalgada en solitario del argentino y mala definición ante la gran salida del portero georgiano, muy decidido en el achique.

Se reanudó el pleito con cambios. Doble en el Atlético y ambos en el costado izquierdo, ya que se retiraron Azpilicueta y el amonestado Lino y entraron Galán y Gallagher, bastante más vulnerables, por cierto. En los levantinos, dentro Hugo Duro y fuera Pepelu porque ya no había nada que defender. Salió a la heroica el Valencia, ya con mucha más presencia arriba y con un rival más reservón enfrente. Los centros de Gayà generaron enorme inquietud en los dominios de Oblak. Pronto, Hugo Duro se anticipó a Lenglet y cabeceó en plancha desviado.

Luego, fue Rioja el que remató y el balón golpeó en la mano de Galán, según los árbitros involuntaria y en posición natural. No lo veía nada claro el Cholo, que de un plumazo retiró a Griezmann y Giuliano, ambos muy fatigados, para dar presencia a Correa en el enganche y a Giménez como tercer central. Quemó sus balas Corberán con Fran Pérez, Rafa Mir y minutos después Diego López, suplente por vez primera con este técnico. Casi al tiempo, Simeone, como su equipo apenas salía, introdujo a Sorloth para jugar de espaldas. Con esas trazas se alcanzó el tramo final. Si quedaba alguna duda del triunfo visitante, Correa la disipó.