Marc Márquez arrasa en Sachsenring en una carrera de supervivencia en el Mundial de moto GP

Jesús Gutiérrez COLPISA

DEPORTES

Lisi Niesner | REUTERS

Solo diez pilotos atisbaron la bandera a cuadros en Alemania, con victoria de inicio a fin del piloto de Cervera, acompañado en el podio por Álex Márquez y Pecco Bagnaia

13 jul 2025 . Actualizado a las 18:15 h.

En la historia moderna del campeonato, desde que moto GP es la clase reina a principios de siglo XXI, solo había un antecedente de una carrera con tan solo diez pilotos cruzando la línea de meta. De los veintidós competidores permanentes, solo se alinearon dieciocho en la parrilla de salida, ya que ni Chantra ni Bastianini viajaron por lesión (Jorge Martín tiene sustituto desde la primera prueba), mientras que Viñales y Morbidelli causaron baja durante el sábado, tras el esprint pasado por agua. Y aunque el domingo el sol reinó durante toda la jornada, toda la lluvia caída había limpiado de goma la trazada, lo que hacía que el asfalto estuviera mucho más delicado y provocó un carrusel de caídas, que dejó en pie a apenas una decena de pilotos.

Con estas dificilísimas condiciones tuvieron que lidiar los pilotos de moto GP, como reconocía el propio Marc Márquez: «Las caídas me hacían estar alerta, era lo que me daba ese toque de atención. No era fácil mantener la concentración, porque como mejor trabajo es con intensidad y cuando he cometido los errores ha sido por exceso de relajación». El de Cervera no tuvo ninguna oposición para recuperar su anillo de campeón en su jardín favorito, donde no triunfaba desde 2021. Ya son nueve las victorias que suma en Sachsenring solo en la máxima categoría, y doce si se suman las logradas en las cilindradas pequeñas.

La carrera no tuvo la emoción del esprint, cuando Marc Márquez se fue largo en la curva 1 y acabó firmando una remontada frenética. Esta vez, clavó la salida, las primeras curvas y a partir de ahí se escapó. Lo difícil era mantener esa concentración durante treinta vueltas y, al contrario que el sábado, no se le vio al líder de moto GP cometer un solo error y ni siquiera tener que rodar al límite. Tal fue su superioridad en el trazado sajón, que cruzó la meta con más de seis segundos de ventaja y porque perdió uno la recta de meta, celebrando la victoria con un baile viral de TikTok.

Le escoltaron en el podio sus dos rivales que más cerca están en la clasificación general, su hermano Álex y su compañero Bagnaia. Aunque la distancia ya es de 83 y 147 puntos, más de dos y más de cuatro grandes premios de margen, justo cuando se ha llegado al ecuador del campeonato. Pese a este colchón Marc sigue manteniendo un discurso contenido: «Suelo ser optimista, pero esta vez prefiero pecar de pesimista y ponerme en lo peor, para seguir con la misma intensidad, porque mis rivales por el título no fallan. Hemos llegado al ecuador de la temporada y han pasado muchas cosas, que podrían pasar al revés también». El de Sachsenring es el cuarto doblete consecutivo del líder de moto GP, que en estos cuatro últimos grandes premios ha sumado 148 puntos, o lo que es lo mismo, más que el cuarto clasificado de la general en todo el campeonato.

El peligro de la curva 1

Las caídas fueron la tónica de una carrera de supervivencia, en una lista que inauguró por delante Pedro Acosta, cuando peleaba por la cuarta posición con Álex Márquez. Fue en la curva 2, de las pocas que no sucedieron en el punto más crítico del trazado. La frenada de final de recta, donde se fue al suelo Fabio Di Giannantonio en la vuelta 18, cuando el italiano rodaba segundo. Tres giros después cayó en el mismo lugar su compatriota Marco Bezzecchi, que había heredado esa segunda plaza en la carrera. Estos fueron los tropiezos más destacadas, porque estaban en posiciones de podio; pero también naufragaron ahí Zarco, Savadori y Ogura, que arrastrando la moto tiró a Joan Mir.

Las caídas de los pilotos que seguían al líder, además de abrir el boquete en la carrera, situaron a Álex y a Bagnaia en el podio. El italiano tuvo toda la prueba a tiro al español, siempre por debajo del segundo de desventaja, pero no encontró el momento para lanzar el ataque y, como casi siempre este año, acabó frustrado con su rendimiento. «Me lleva pasando todo el año, llego a 0,5 y me quedo ahí, no tengo la confianza para frenar fuerte y meter la moto», pero lanzaba un mensaje de optimismo de cara al futuro: «Seguimos trabajando porque en el futuro volveré».

La segunda posición de Álex Márquez tenía mucho mérito porque hace un par de semanas estaba en el quirófano operándose un dedo de la mano izquierda y, sobre todo, cumplía el objetivo que se había marcado al llegar: no caerse para agravar su lesión y mantener la ventaja con respecto a Bagnaia. «No entraba en mis planes acabar segundo. Mi objetivo era perder los menos puntos posibles con Pecco y he ganado 6 entre el esprint y la carrera. Estamos en una situación donde no deberíamos estar, porque ellos son los oficiales y nosotros un equipo privado, así que para nosotros un segundo es como un título», explicó.

Con tantas caídas delante, Fabio Quartararo rascó una gran cuarta posición, aunque a casi veinte segundos del líder, lo que no terminaba de convencer al campeón de MotoGP en 2021. El francés evitó el póker de Ducati, manteniendo su plaza por delante del rookie Fermín Aldeguer, que era mucho más rápido en la parte final de la carrera. Luca Marini, sexto, logró su mejor posición del año, por delante de Brad Binder, Jack Miller, Raúl Fernández y Álex Rins, que fue décimo y cerró la escuálida clasificación de la singular carrera de Sachsenring.