Los celestes se adelantaron en el primer tiempo por medio de Esquerdeiro, pero tres chispazos de los santiagueses entre el minuto 70 y el 80 le dieron la vuelta al tanteador
19 ene 2026 . Actualizado a las 04:48 h.El Compostela sufrió para sumar los tres puntos ante un Viveiro que compareció en San Lázaro con solo quince jugadores pero que dejó una buena imagen. Durante setenta minutos sobrevoló la sombra de la sorpresa, pero tres chispazos muy seguidos cambiaron el signo del partido. El conjunto mariñano cierra la primera vuelta con cuatro puntos de ventaja sobre la zona de descenso, que marca el Noia.
El Compos se encontró lo que esperaba, un rival muy ordenado, con una defensa de cinco y otra línea de cuatro, con Lansade, que es una avispa, en punta, pero también atento a ayudar en la presión en el centro del campo. El Viveiro tapó mucho y bien, pero le costó llegar al área rival con amenaza y mucha tropa, salvo al contragolpe.
En la primera parte los locales no acabaron de encontrar el antídoto contra esa acumulación de jugadores por detrás del balón. Y, cuando lo hicieron, en acciones aisladas, se toparon con la inspiración del debutante Valentín. El argentino hizo cuatro intervenciones de mucho mérito: a los 30 segundos, ante Samu, que no acompañó con fe en busca del rechace; en el cuatro, para desviar a córner un buen chut lejano de Armental; en el 22, ante Maceira, que tenía todo el espacio para escoger; y en el 30 sacó una buena mano ante un lanzamiento envenenado de Goris.
El Viveiro, sin embargo, aprovechó la única que tuvo. Al filo del descanso, una falta a favor del Compos propició un contragolpe de manual coronado por la velocidad de Esquerdeiro. En el mano a mano con Álex Cobo, resolvió con buen criterio el burelense.
La grada del Vero Boquete despidió al equipo expresando su descontento, por el resultado y por un fútbol sin chispa ni verticalidad.
Lansade tuvo el 0-2
Nada más arrancar la segunda mitad Armental pidió un penalti que el árbitro, muy cerca de la jugada, no cobró. Poco después Lansade perdonó el segundo.
El partido estaba espeso porque el Compos seguía sin encontrar la fórmula. Secho tardó algo más de una hora en agitar el árbol de los cambios. Y acertó. Entró Diego Rodríguez por Pablo Crespo, y cambió de timoneles en la sala de máquinas, con el estreno de David Rosón y el ingreso de Cañizares, que jugó más adelantado. Los tres primeros balones que tocó el debutante fueron hacia delante. Cañizares también aportó fluidez.
A partir de ahí llegaron los espacios y la verticalidad. Y el partido dio un vuelco en diez minutos, entre el setenta y el ochenta. Primero Armental ganó la línea de fondo y sirvió un balón de oro para que Maceira cabecease en boca de gol. Casi a continuación, le entregó un pase interior y el ariete, colándose entre los centrales, resolvió con calidad. Y en el 79 llegó un contragolpe magistral. Guisande pudo forzar, pero sabía que venían dos compañeros por detrás y pisó el balón, en un lujo, para que completase la acción Cañizares. A partir de ahí ya no hubo historia. Se instaló la tranquilidad en San Lázaro y el runrún del descanso dejó paso a los aplausos.
Ficha técnica:
COMPOSTELA (3): Álex Cobo; Valín, Uzal, Pablo Crespo (Diego Rodríguez, min 63), Damián; Samu (Cañizares, min 63), Goris (Rosón, min 63); Parapar (Charly, min 72), Guisande, Armental (Aarón, min 85); y Maceira.
VIVEIRO (1): Valentín; Nacho (Carlos, min 73), Jacobo (Arturo, min 77), Diego Fernández, Diogo, Esquerdeiro; Cora (Kablik, min 73), Uriarte, Rolle, Koval; y Lansade (Ayoub, min 91).
GOLES: 0-1, min 44: Esquerdeiro. 1-1, min 71: Maceira. 2-1, min 74: Maceira. 3-1, min 79: Cañizares.
ÁRBITRO: Adrián González Rey. Amarillas a Pablo Crespo, Maceira y Aarón, y a Jacobo y Koval.
INCIDENCIAS: Vero Boquete de San Lázaro. Última jornada de la primera vuelta en Tercera Federación. Tarde fría, con 1.386 espectadores en la grada.