XURXO MELCHOR ENTRE LÍNEAS
09 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Decía Winston Churchill que la política crea extraños compañeros de cama. Evidentemente, el ex presidente del Reino Unido no se refería a la conducta sexual de los políticos, sino que hablaba en sentido figurado de esa gran cama que en realidad es la vida, en la que todo puede ocurrir. Cerdedo es un claro ejemplo de lo complicadas que son a veces las cosas de los partidos políticos. El PP entra en crisis por la decisión de tres de sus ocho concejales de no votar a favor del presupuesto anual en protesta por la nula atención que dicen les ha prestado el alcalde, José Luis Jorge Caramés, a la hora de consensuar las cuentas municipales. La situación era difícil para el regidor, y es que sin el voto de los tres díscolos perdía la mayoría absoluta y, por tanto, el control del pleno. Sin embargo, Jorge Caramés fue hábil y encontró enseguida buen remedio para sus males. Lo insólito es que la pócima milagrosa estaba en el PSOE, cuya única concejal votó a favor del presupuesto dando al alcalde la mayoría absoluta que necesitaba. Lo raro no es que un miembro de la oposición decida apoyar puntualmente al gobierno local, lo raro es que lo haga sin explicar ni motivar su decisión ante el pleno y, por tanto, ante sus electores. Más extraño es, si cabe, que en la dirección del PSOE digan que no les incomoda la decisión de su edil. Más aún cuando el voto a favor del PP en el debate de los presupuestos no es un caso aislado. Si se repasan las actas de plenos y comisiones, se puede comprobar que desde que Cristina Otero Bello dijo que dimitía y luego no lo hizo, ha dado de forma sistemática su apoyo al gobierno local. Al que, se supone, debería hacer oposición. Me pregunto qué pensarán los socialistas de Cerdedo ante una situación que cada día encaja mejor en la definición de transfuguismo, para la que el diccionario tiene dos acepciones: «Persona que pasa huyendo de un lugar a otro» y «persona que pasa de un partido a otro». Poco falta.