Pocos escenarios podían ser mejores para su reencuentro con la comarca que pasear entre 45.000 personas y en compañía de la líder de la televisión matinal española
24 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El territorio sociopolítico del PP gallego está confuso desde la destitución de Xosé Cuíña como conselleiro. Sólo parece estar claro que tiene poder quien tiene votos. A esa batalla parece haberse apuntado el veterano político lalinense: Afianzar su alforja dezana, como partida. En Lalín, Cuíña no necesita protocolo. El domingo se presentó en sociedad. No callejeaba por la villa desde su caída del gobierno. Ni siquiera pisó la Gala do Cocido. El día previsto era otro: Feira do Cocido.Pocos escenarios podían ser mejores que pasear ante cerca de 45.000 personas con la presentadora estrella de las mañanas en las televisiones españolas. María Teresa Campos estuvo flanqueada en todo momento por el alcalde, Xosé Crespo y por el ex conselleiro, Xosé Cuíña. De la mano de ambos descendió la escalinata del palco al concluir el pregón. Fue justo el momento en que Cuíña se retiró cerrando su programa de protocolo público y debú en el más grande escenario en que podía reaparecer en su municipio y en su comarca. Sólido, seguro Su actividad previa fue intensa pero ofrecida desde la naturalidad, desde la firmeza histórica de su papel de grande en Deza, desde el abrazo y apretón de manos a todo el que pasó a su lado y desde una imagen que mostraba al Cuíña de siempre, sólido, seguro. «¿Tí por aquí?», le espetó el Brujo, el fisoterapeuta José Luis Torrado. Cuíña le recordó que el era de Lalín, que estaba en su tierra. No había razón para no estar. Normalidad.Los fotógrafos trabajaron a destajo. Ni un sólo gesto de agobio. Y, se paró con los alcaldes sin esconder su mensaje. Llegó a adoctrinar hasta a tres juntos, pero estuvo con todos (los seis de Deza) en varios momentos distintos de modo que muchos de sus comentarios se hacían eco en el aire, literalmente. Palabras fáciles de ajustar a la realidad en un día en que La Voz de Galicia publicaba el sondeo con un varapalo para el PP y de modo más próximo la posible pérdida de la Diputación provincial. «É clave estar coa xente», dijo en corrillo a los regidores de Cruces, Silleda y Rodeiro, (Otero, Fernández y Diéguez). E insistió: «Trátase de traballar, traballar electoralmente», dijo a los tres regidores que le escuchaban con sumo interés, como muestra la foto.Tuvo mas detalles: «Roucho, ¿todo ben en Silleda? !Sí! ¡Seguro! !Siii..!» Fue parte del diálogo con el alcalde silledense. Todas estas cosas ocurrían en el salón de plenos y en otros departamentos del consistorio.El ex conselleiro viene manteniendo una estrategia en la que el propio PP que le destronó colabora en favorecer. Tras pasar los primeros envites empresariales de Deza y de políticos ourensanos, abrió el frente público de persona abierta, universal y plural con sus actos con socialistas en Vigo y Vilagarcía _Monteroso, ¿cuándo?_. Luego acudió a su pueblo y a su comarca a mostrar que no se le puede dejar al enemigo (político) entrar por si luego no se da puesto fuera. Hay que ganar las elecciones. Buen jugador Va en serio y transmite el mensaje que el PP esconde en las formas: Dar la cara y hablar con la gente. Lo habitual en Deza. Le están dejando trabajar. Nadie interfiere en su camino, ni acompañándolo. Nadie se acuerda de él con pancartas del Prestige porque lo retiraron del lío (gobierno), nadie reafirma en la práctica que además de querer liquidarlo políticamente no lo esconden. El PP le ayuda a mantener su propia leyenda. Y Cuíña parece buen jugador. Ganador con pocas cartas. La debacle de Pontevedra la salvará Cuíña, que no tiene mando orgánico, o el aparato oficial. ¿La salvará alguien? En el Lalín del Cocido actuó sólo. No interfirió ni Abeledo, que no tiene duda como amigo.El área de Deza está plasmándose en una carrera por conseguir votos. Cuíña comenzó la reconquista de su peso político, de la sucesión, desde Deza. Busca votos para el PP pero que lleven su firma. «É clave estar coa xente», dictó a los alcaldes de Silleda, Cruces y Rodeiro el ex conselleiro.Nadie interfiere en su camino. Nadie se acuerda de él con pancartas del «Prestige» porque lo retiraron del lío.