A CONTRAPELO
14 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LA MANCOMUNIDADE de Terras de Deza tiene esta tarde su bautismo de fuego. Su periplo vital arranca de facto, ya que hasta ahora poco hizo excepto constituirse. La primera asamblea, el primer órgano de gobierno y, por tanto, el primer presidente, comienzan su trabajo para aunar esfuerzos -al menos en teoría- que permitan cristalizar proyectos que suenan bien al leerlos en los documentos oficiales, pero que pueden quedar en papel mojado si aparecen las reticencias municipales en lugar del fervor comarcal. Desde la recogida de basuras a la dotación de maquinaria son iniciativas en las que se pretende trabajar. Y es que la mancomunidad puede servir de campo de cultivo para ese proyecto abanderado por Crespo de la fusión de municipios. Sólo queda que el presidente se aplique porque la tarea promete ser ardua. Empezó consultando con su homónimo del Salnés. Está bien.