RASTRO DE AIRE
30 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.MUCHAS VECES buscamos lejos lo que tenemos en nuestro propio entorno. Elegimos, a veces, destinos que luego identificamos casi como propios. Damos como bueno o máximo lo que encontramos, otras veces, sin contraponer lo nuestro, diferente. Buscamos el mar que no tenemos para luego encerrarnos en una taberna escapando a la intensidad del sol que fuimos a buscar. Nos molestan las infraestructuras imperfectas locales y elegimos viajar al desierto o a la selva. Perdemos media vida poniendo a caldo a nuestras administraciones y aceptamos pasar por la máquina antiterrorista de alguna frontera de países avanzados. Estamos en fechas de viajar. No nos engañemos. Viajar no es buscar fronteras geográficas nuevas. Viajar es huir de uno mismo, disfrazando la escapada interior con paisajes nuevos o repetidos. Todo para sobrevivir un ano más.